La crisis educativa que vive el estado de Michoacán no sólo tiene que ver con los bloqueos, plantones y marchas que la Coordinadora Nacional para Trabajadores de la Educación (CNTE), ha llevado a cabo desde el pasado 14 de enero y que ha producido duros daños colaterales.

Con base en el ranking nacional del Índice de Cumplimiento de la Responsabilidad Educativa (ICRE) 2018, Michoacán se ubicó en el lugar 31 de 32, con una calificación de 3.9 sobre 10.

En otras palabras, y de acuerdo con Mexicanos Primero, dicha entidad no cumple con su responsabilidad de garantizar plenamente el derecho a aprender de sus niños, niñas y jóvenes en el nivel de educación básica. Aunque esto abre muchas áreas de oportunidad para mejorar la educación en ese estado.

Sin embargo, la Coordinadora decidió protestar, ahora por salarios atrasados de los meses de noviembre-diciembre, y según sus cuentas los adeudos hacía sus profesores ascendían a 200 millones de pesos; pero después decidieron revisar sus pérdidas, gracias a la Reforma Educativa, y llegaron a la suma de mil 600 millones de pesos.

Para el maestro Francisco Landero, presidente de la organización Suma por la Educación, uno de los factores por los que la calidad educativa en Michoacán ofrece resultados tan pobres es “porque la CNTE desde hace mucho tiempo dejó de lado el tema magisterial, se escudan en eso, pero en la práctica ya no militan como maestros, por eso ya no dan clases, no se sometieron a ninguna evaluación, tan es así que ninguna de sus propuestas va encaminada a mejorar la educación en Michoacán y poner a los alumnos en el centro de la misma”, explicó al diario Contrapeso Ciudadano.

Con base en el ranking nacional del Índice de Cumplimiento de la Responsabilidad Educativa (ICRE) 2018, Michoacán se ubicó en el lugar 31 de 32, con una calificación de 3.9 sobre 10.

Cabe mencionar, que la administración federal le prestó al gobierno de Silvano Aureoles, mil millones de pesos, para comenzar a cubrir las deudas con los maestros; pero mientras eso sucede, el presidente, Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Aureoles no terminan de ponerse de acuerdo para hacerse responsables y resolver el problema.

En fin, la CNTE a lo largo de la historia, ha sabido sacarle provecho a sus posicionamientos radicales —básicamente, chantajean a los gobiernos para que les cumplan sus exigencias—, pero el común denominador en esta administración obradorista, es que el magisterio , hasta cierto punto, ha sido su “aliado político”.

“Por gobernabilidad la administración de Andrés Manuel López Obrador necesita mantener cierto control de las cosas, prefiere sacrificar otros temas a confrontarse con ellos (la CNTE) (…) Muchos integrantes de la Coordinadora lo apoyaron en su campaña y en retribución les tolerará todos sus actos, añadió el maestro Landero.

La CNTE (que se siente bajo el amparo de AMLO) tiene como promesa que ninguno de sus integrantes será despedido y con la derogación de la Reforma Educativa ellos volverán a tener los privilegios que perdieron en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Todo parece indicar que la CNTE ya le está colmando la paciencia a AMLO, incluso, de a poco, se empieza desmarcar de ellos, pero, por el momento, el magisterio disidente se está convirtiendo en una organización muy cara para la federación y sus resultados a nivel académico son decepcionantes.