México.- Ante el cierre de los comedores comunitarios, miles de beneficiarios han quedado desamparados gracias a las decisiones del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, quien meses atrás aseguraba que vería por las personas más necesitadas, una promesa más que no está cumpliendo.

Claro ejemplo es el de José Honorio Medina Gaspar, de 85 años de edad y habitante de Santa Fe de la Laguna, en Michoacán, quien se vio afectado por el cierre de uno de 460 comedores comunitarios que habían en el país, el cual desde el 8 de diciembre de 2016 le daba de comer a él y a dos de sus hijos con discapacidad.

Para Medina Gaspar la llegada del comedor comunitario fue la única forma de sobrevivir y de ofrecer una buena alimentación a sus hijos. Ahora, uno de sus hijos ya murió; sin embargo, aún le queda su hija, quien lo sigue a cada paso que da su padre.

Afirma que la última vez que él y su hija probaron alimentos en ese comedor comunitario fue a finales de enero pasado, cuando sellaron con cerrojos para no volver a abrirlos, desde entonces, dice, no ha vuelto a probar alimentos con regularidad.

“Así la estoy pasando ahora y qué le vamos a hacer. Ya no nos van a volver a dar de comer y qué le hacemos. Ya no nos queda nada, pues ya no hay donde ir a comer”, expresa José Honorio.

Una de las peores decisiones tomadas por el mandatario, desamparando a miles de personas, entre ellas las que viven en las zonas más marginadas del país.

EJRM