Hace un par de días, salió a la luz que una joven de 17 años y su madre levantaron una denuncia por abuso sexual en contra de cuatro elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC – CDMX), quienes presuntamente agredieron sexualmente a la menor la madrugada del pasado 3 de agosto en calles de la alcaldía Azcapotzalco.

“Me subieron a la parte trasera, dos policías me agarraron de las manos y los pies, otro me quitó el pantalón y me bajó la pantaleta, luego la hizo a un lado y me penetró. Luego se bajó de la patrulla y siguió el otro, luego el otro y así pasaron los cuatro”, aseguró la joven, quien acudió a denunciar acompañada de su madre.

Te puede interesar: Policías violan a mujer de 17 años en calles de Azcapotzalco

Ante este hecho y el poco actuar de las autoridades, activistas e integrantes de colectivos feministas protestaron –el pasado 12 de agosto– en los edificios de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Procuraduría General de Justicia (PGJ), donde se derivaron actos de violencia por parte de las manifestantes. Las protestas estuvieron acompañadas de reclamos a la jefa de Gobierno capitalina, Claudia Sheinbaum; y la exigencia del cese de los titulares de la SSC y PGJ.

"No más abuso policiaco hacia mujeres". Foto: Twitter @LuchadorasMX

Te puede interesar: Mujeres rompen cristales de la PGJ en protesta por agresiones sexuales

Sin embargo, la noche de este miércoles, 13 de agosto, la periodista Denise Maerker difundió, en su noticiero nocturno En Punto, videos de cámaras de seguridad particulares de esa noche en la que se contradicen los hechos difundidos a medios de comunicación.

Cabe destacar que en ningún momento se ve que los policías suban a la joven a ninguna de las patrullas, incluso un transeúnte se para en el lugar, permanece con los policías y se va, en las cámaras se pueden apreciar hasta a 8 policías.

A esto, hay que sumarle que en un reportaje realizado por la periodista Yohali Reséndiz a uno de los vecinos de la zona, aparentemente al dueño de la casa donde la joven toca el timbre, asegura que la menor nunca fue subida a ninguna patrulla, ya que en todo momento estuvo al tanto de lo que sucedía afuera de su domicilio. 

“Jamás la perdí de vista, nunca la subieron los policías, todo el tiempo estuvo en la puerta de mi casa”, recuerda ese testigo.

Además, de acuerdo a pruebas toxicológicas realizadas a la joven, arrojaron que la menor estuvo alcoholizada y dio positivo en cocaína, marihuana y LSD. 

Sin embargo, hay que mencionar que el Ministerio Público en Azcapotzalco incurrió en presuntas irregularidades, ya que dejaron pasar cuatro días (6 de agosto) para realizar los exámenes y protocolos que corresponden a este tipo de casos, aunque se sabe que la familia fue la que se negó a que se le practicaran a la menor.

Con las contradicciones y las pruebas recabadas, todo apunta a que la acusación de la joven contra los policías fue falsa.

Te puede interesar:  Eliminación de aviadores, permitió incremento de 4.3% al salario de servidores públicos: Sheinbaum

Sin embargo, las investigaciones siguen su curso.