México.- El gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, aseguró que en su gobierno no se tolerarán los casos de corrupción, por lo que habrá despidos se se llegase a presentar alguno. 

“Este gobierno no es lo mismo que el gobierno pasado (del panista Francisco Vega de Lamadrid) (…) Ya no hay vacas sagradas, no hay favoritismos para nadie”, manifestó.

Dicha declaración se da luego de la secretaria de Bienestar Social, Cinthya Gissel García Soberanes; y el Oficial Mayor de la entidad, Jesús Damián Núñez, pidieran licencia tras ser señalados de recibir moches.

Tanto a García Soberanes como a Damián Núñez se les acusa de solicitar y recibir varios millones de pesos por parte de proveedores del estado a cambio de favores.

Ante estos señalamientos, la secretaria de Bienestar cayó en coma.

EJRM

Te puede interesar:  Lorenzo Córdova le demuestra a Bonilla que elección fue para 2 años