El pasado lunes alcaldes electos de oposición y legisladores electos fueron agredidos físicamente por elementos de la Policía de la Ciudad de México, muy parecidos a los ganaderos supuestamente ya extintos. Las agresiones en su contra causaron indignación en todos los sectores de la población, pero al interior de Morena solo hubo críticas y versiones inventadas.

Citlalli Hernández, secretaria general de Morena y mujer feminista prefirió culpar a Lía Limón, alcaldesa electa de oposición, por las agresiones que recibió por parte de los uniformados.

-Publicidad-

Incluso, Citlalli Hernández sugirió que los golpes que recibió Lía Limón. Y que la dejaron sangrando de la nariz fueron propinados por sus propios compañeros de oposición.

“Qué papelón el de Lía Limón. Mientras coordinadores de los GP (grupos parlamentarios) estaban reunidos con el Secretario de Gobierno. A ella la dejaron en la calle provocando a policías –lamento sus heridas. Que habrá que saber si fueron hechas entre sus acompañantes o por policías–. No se deje”.

Martí Batres

Mientras que Martí Batres, el nuevo secretario de gobernación de Claudia Sheinbaum prefirió negar las imágenes. Y afirmar que en la CDMX y en la 4T no había represión.

«Nosotros no fuimos quienes buscamos la confrontación”, dijo.

En una entrevista televisiva, Batres planteó que habrá que «cotejar los hechos, pero de ninguna manera el gobierno de la ciudad agrediría a un manifestante, mucho  menos a un alcalde».