Este martes se dio a conocer la renuncia de Germán Martínez a la Dirección General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) debido a que la reducción del presupuesto así como la injerencia de la Secretaría de Hacienda en las decisiones de este instituto de salud han mermado los esfuerzos por mejorar el servicio a los ciudadanos.

Incluso, en su carta de renuncia, Germán expone que el control al gasto y la reducción del presupuesto ha mermado directamente en el IMSS afectando la calidad del servicio a las personas e indirectamente ha comenzado a privatizar la salud al obligar a las personas a tener que atenderse en hospitales privados. Elevando considerablemente el costo de vivir.

«Ese control del gasto tiene dos consecuencias fatales: una directa para el IMSS: pasillos de espera llenos de personas adoloridas y mal trato o retraso en la atención a pacientes; y un segundo efecto indirecto todavía peor: el fortalecimiento de los servicios de salud privados, que ocasionará mayor “gasto de bolsillo” de las familias cuando sus seres queridos tengan un padecimiento».

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Esto último pudo ser constatado por Contrapeso Ciudadano,  mediante una entrevista a la familia Ramírez Castillo, quienes tienen a una persona de la tercera edad con serias complicaciones de diabetes. Mismas que la llevaron a tener que ser intervenida quirúrgicamente en un hospital privado, debido a que a su edad, falta de dinero y falta de seguro médico no fueron atendidos en el IMSS.

“Tuvimos que pagar una operación que nos costó 25 mil pesos, lo que nos dejó en ceros, por lo que ahora el problema es conseguir los medicamentosa y los aparatos necesarios para las diálisis que se le tienen que hacer”

Ariana Castillo, nieta de la señora Martha Castillo de 63 años nos mencionó que no fueron beneficiados por ningún programa social de Andrés Manuel López Obrador y que una vez que su abuelita fue operada, acudieron al IMSS para pagar por un año los servicios.

No obstante, aunque estaban dispuestos a pagar más de nueve mil pesos por el año, el IMSS los rechazó por la enfermedad tan grave que padece su abuela y por su edad.

“No nos quisieron recibir debido a que tiene una enfermedad grave, ni siquiera porque íbamos a pagar, ahora debemos pagar nosotros la diálisis, más la capacitación para atenderla, más los elementos que se necesitan como las bolsas y medicamentos”.

Ahora, entre los miembros de la familia deberán conseguir al rededor de siete mil pesos al mes para poder pagar las medicinas, las bolsas de diálisis y las inyecciones de eritroproyetinas que por si solas representan un gasto de 700 pesos a la semana.

Cabe mencionar que con anterioridad el propio Germán Martínez, en el presupuesto de Egresos 2019 que AMLO elaboró, a IMSS se le redujo el apoyo económico en más de cuatro mil millones de pesos.