El plan para evitar el robo de hidrocarburos está generando una histeria colectiva, que a su vez ha puesto en predicamentos al presidente Andrés Manuel López Obrador, porque no termina de precisar cuándo se va a restaurar el servicio en su totalidad y no muestra cómo su estrategia realmente va a erradicar el problema del huachicol sin continuar perjudicando a la ciudadanía.

Pero la polémica no concluye ahí, ya que en su conferencia de prensa matutina de este miércoles, el mandatario afirmó que su administración mantiene comunicación con el líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Carlos Romero Deschamps.

Cabe destacar, que el sindicato petrolero emitió un desplegado donde se solidarizó con el titular del poder Ejecutivo en su lucha contra “la corrupción en Pemex”, a lo que AMLO agradeció y de paso aseguró que el gremio lo está apoyándolo.

Tal parece que la intención del controvertido líder sindical es buscar la “amnistía” que ha promovido el político tabasqueño, pues, previo a su toma de protesta aseguró que “borrón y cuenta nueva a los actos de corrupción” que se cometieron antes del inicio de su gobierno; algo que indignó a un gran sector de la sociedad.

Más allá del tema de la amnistía, la administración obradorista tiene la obligación de investigar los actos de corrupción en los que se ha visto involucrado Carlos Romero Deschamps, desde que que se convirtió en el mandamás del gremio petrolero. Sobre todo, ahora que ya no está protegido por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El “Pemexgate”, los lujos y la política en la vida de Carlos Romero Deschamps

Corría el año de 1993 cuando Romero Deschamps asumió el control del STPRM, después de que Joaquín Hernández  Galicia, “La Quina”, fuera encarcelado.

En el año 2001 salió a la luz pública el caso “Pemexgate”, donde se le acusó a Deschamps por un millonario desvío de fondos del sindicato petrolero (aproximadamente mil 500 millones de pesos), que financiaron la campaña presidencial del priista Francisco Labastida; por esto fue arrestado y llevado a proceso penal, pero tiempo después un juez dio por expirado el delito, porque la Procuraduría General de la República (PGR) no presentó pruebas en su contra.

Romero Deschamps también ha sido criticado por la vida llena de lujos que mantiene, y la cual no esconde, pues se le ha visto con relojes valuados en 7 millones de pesos, es dueño de un departamento en Cancún valorado en 18.7 millones de pesos, tiene tres yates y posee propiedades en The Bath Club en Miami que se estiman en más de 100 millones de pesos.

Más allá del tema de la amnistía, la administración obradorista tiene la obligación de investigar los actos de corrupción en los que se ha visto involucrado Carlos Romero Deschamps, desde que que se convirtió en el mandamás del gremio petrolero. Sobre todo, ahora que ya no está protegido por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Senador de la República en dos periodos (1994-2000 y 2012-2018), en tres ocasiones Diputado federal (1979-1982, 1991-1994 y 2000-2003). Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, se sometieron ante su cacicazgo.

¿Para cuándo investigan a Romero Deschamps?

Hasta el momento no sabemos sobre qué han hablado la secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero y Carlos Romero Deschamps, no vaya ser que tras bambalinas se esté pactando una “amnistía”, para “acabar” con el hurto de combustibles.

Los datos ahí están, y para que el huachicoleo creciera con tal impunidad, es lógico creer que el sindicato tuvo cierta participación, aunque falta saber cuál fue el rol que jugó Carlos Romero Deschamps en este entramado de robo y complicidades.

Con base en todo lo anterior, más de uno se pregunta ¿por qué la Cuarta Transformación no investiga a Carlos Romero Deschamps?