EEUU-México.- El tema de la prensa en cualquier gobierno siempre será controversial, si es porque  le aplaudes todo a al presidente; o eres un férreo opositor que desde tu trinchera, como periodista y/o medio de comunicación, te conviertes en el “enemigo número uno” de una administración.

El ejemplo más claro de lo anterior lo encontramos en Estados Unidos con el presidente Donald Trump, quien desde su arribo a la Casa Blanca, ha tenido diversas confrontaciones con algunos de los medios de comunicación más importantes de aquella nación, como lo son CNN, The New York Times y The Washington Post.

El mandatario republicano puso de moda el término “fake news” y a través de su famosa cuenta de Twitter @realDonaldTrump, muchas veces ha calificado noticias críticas hacia él como “falsas”, que solo buscan desprestigiar a su administración, sin importar que éstas ofrezcan datos fidedignos.

Otra fórmula muy común en el discurso de Trump es el de decir mentiras —de acuerdo con un análisis del The Washington Post desde que es presidente hasta agosto del 2018 mencionó 4 mil 299 falsedades—, sobre todo cuando debe debatir con sus opositores, en su mayoría del partido demócrata y algunos medios de comunicación.

Ahora que dicho partido maneja el Congreso y no le quiere aprobar los recursos para la construcción del muro en la frontera con México, ha paralizado parte del gobierno federal, solo denosta contra los migrantes, asegura que nuestro país lo pagará  y no tolera a todo aquel que lleve una opinión contraria a él.

En el caso del presidente Andrés Manuel López Obrador, la confrontación no ha sido algo que se presente de manera continua, sobre todo en sus conferencias de prensa matinales, lo que mucho se critica de su discurso es la contradicción, y esto se denota más cuando no está de acuerdo con lo que publican algunos medios de comunicación.

Justo antes de terminar la conferencia, el titular del poder Ejecutivo, puso la cereza al pastel cuando mencionó que el diario EL UNIVERSAL se equivocó al informar que había una denuncia por presuntos actos de corrupción en la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, y que la publicación debería rectificar su error.

Volvió a llamar “fifí” a la prensa que lo critica de manera “malintencionada” —cuando había dicho que ya no lo haría—, y también cargó contra el diario REFORMA, por “exagerar” las cifras sobre homicidios desde que asumió el poder.

El tema del huachicol, el desabasto de gasolina y el rol de la prensa en su gobierno mostró la cara contradictoria de AMLO;  ya que por un lado asegura que combate el problema, pero sin importar que esto afecte a la sociedad; volvió a carga contra algunos medios de comunicación cuando aseguró que respetaría la libertad de expresión.

JZ