Uno de los aspectos más decepcionantes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador es su tibia respuesta ante las constantes amenazas de Donald Trump.

Como candidato, el tabasqueño incluso denunció a Trump ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por su propuesta de crear un muro fronterizo; así como por la persecusión a migrantes mexicanos. Sin embargo, como presidente, AMLO se muestra sumiso ante los ataques de su homólogo.

La amenaza del terrorismo

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Apenas este martes, Trump anunció que su gobierno clasificará los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas. Con ello, tendría un pretexto para intervenir militarmente en nuestro país sin autorización del gobierno obradorista.

Cuestionado sobre el tema en su conferencia mañanera, López Obrador se negó a emitir una respuesta. Además, justificó su evasiva argumentando que hoy es “víspera del Día de Gracias”; e incluso envió un abrazo a los estadounidenses:

“Vamos a hablar después. Hoy es víspera del día de gracias en Estados Unidos, quiero mandarle un abrazo a los estadounidenses. no es un buen día para la confrontación política”, se limitó a decir.

Al respecto, la tibieza de AMLO contrasta con la firmeza de su antecesor, Enrique Peña Nieto, ante otras amenazas de Donald Trump.

EPN y la amenaza a la frontera

En abril de 2018, Trump amenazó con enviar tropas de la Guardia Nacional estadounidense a la frontera con México; ello a fin de detener la migración ilegal.

En respuesta, Peña Nieto aseguró que los retos que plantea la relación bilateral “nunca justificarán actitudes amenazantes o faltas de respeto” a México. Asimismo, condenó las expresiones ofensivas e infundadas de Trump; exigió respeto y dijo que México no tendría miedo a negociar:

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“Presidente Trump: si usted quiere llegar a acuerdos con México estamos listos, como lo hemos demostrado hasta ahora; siempre dispuestos a dialogar con seriedad, de buena fe y con espíritu constructivo. Si sus recientes declaraciones derivan de una frustración por asuntos de política interna, de sus leyes o de su congreso, diríjase a ellos; no a los mexicanos. No vamos a permitir que la retórica negativa defina nuestras acciones. Sólo actuaremos en el mejor interés de los mexicanos”, apuntó Peña.

Lo curioso es que el proceder de Enrique Peña Nieto en la relación bilateral con Estados Unidos fue duramente criticado durante su mandato. Sin embargo, la postura de AMLO parece más sumisa y entreguista.