El ataque perpetrado este lunes en contra de la familia LeBarón en Bavispe, en la limítrofe de los estados de Sonora y Chihuahua que dejó la muerte de nueve personas, tres mujeres y seis menores de edad; solo evidenció, una vez más, el pacto que tiene el presidente Andrés Manuel López Obrador con el narcotráfico, principalmente con el Cártel de Sinaloa.

Lo anterior, luego de que el fiscal de Chihuahua, Augusto Peniche, señaló que posiblemente el grupo criminal responsable de cometer la masacre del pasado lunes es “Los Jaguares”, subdivisión conformada por sicarios del Cártel de Sinaloa que domina la “plaza” de la frontera norte para el trasiego de droga hacia Estados Unidos.

Ante tal tragedia, el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) ofreció ayudar a las autoridades mexicanas para lograr esclarecer el ataque a la familia LeBarón, y por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, externó su apoyo a México para combatir de manera “rápida y efectiva” el “gran problema” de inseguridad ocasionada por los cárteles de la droga.

“Una familia y amigos maravillosos de Utah quedaron atrapados entre dos viciosos carteles de la droga, que se disparaban el uno al otro, con el resultado de que fueron asesinados muchos grandes estadounidenses, incluidos niños pequeños y algunos desaparecidos. Si México necesita o solicita ayuda para limpiar estos monstruos, Estados Unidos está listo, dispuesto y capaz de involucrarse y hacer el trabajo de manera rápida y efectiva. ¡El gran nuevo presidente de México ha hecho de esto un gran problema, pero los carteles se han vuelto tan grandes y poderosos que a veces necesitas un ejército para derrotar a un ejército!”, se lee en los tuits.

Pese a esto, durante la conferencia matutina de este martes, el presidente López Obrador rechazó la intención y sostuvo que no cree necesaria la intervención del vecino del norte, pues destacó que en este caso se trabajará con soberanía.

“Voy a comunicarme con el presidente Trump para informarle, agradecerle su apoyo, a ver si en los convenios de cooperación hay posibilidad de contar con ayuda en el caso, pero creo que no necesitamos de la intervención de un gobierno extranjero”,  agregó.

Posiblemente, el tabasqueño no quiere interferir en las acciones del Cártel de Sinaloa y sus subdivisiones por un pacto que tiene con el grupo criminal, puesto que no se entendería la razón por la que López Obrador rechace la ayuda del gobierno estadounidense.

Hay que recordar que el pasado 17 de octubre, Ovidio Guzmán López, hijo del ex narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, fue capturado por elementos del Ejército. Sin embargo, el Cártel de Sinaloa atemorizó a los militares y al gobierno federal, derivada de la poca coordinación en su operativo y la falta de elementos, por lo que lograron la liberación de Ovidio.

Ya suman dos ocasiones en menos de un mes que el gobierno federal se ve asediado por acciones del Cártel de Sinaloa. No obstante, parece que AMLO no quiere romper ese pacto con el grupo criminal y el crimen organizado en general.

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