México. La única aerolínea confirmada para operar en el aeropuerto de Santa Lucía, Felipe Ángeles; es la que sólo existe en la mente del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO),  pues aún permanece en calidad de proyecto.

La idea de López Obrador es crear una nueva aerolínea a partir de los restos de lo que fue Mexicana de Aviación; y con la participación de sus ex trabajadores, quienes se organizarían en una cooperativa.

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Pero mientras se crea, el gobierno de la “Cuarta Transformación” sufre, porque a seis meses de que se inicien las operaciones del nuevo aeropuerto de Santa Lucía; ninguna línea aérea comercial ha confirmado su interés en utilizar esta terminal.

De ahí la decisión de restringir las operaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM); como una forma de obligar a las aerolíneas a utilizar el Felipe Ángeles, uno de los caprichos del presidente de la República.

Santa Lucía sin estudios de viabilidad

Ninguna línea aérea quiere usar el nuevo aeropuerto debido a su inviabilidad, no solo técnica sino logística; pues no hay una forma rápida de conectar por tierra a los pasajeros que tengan que trasladarse del AICM al de Santa Lucía para transbordar.

Los expertos en aeronáutica insisten en que no está garantizada la seguridad de las grandes aeronaves de pasajeros que pretendan utilizar las dos pistas que le fueron anexadas al aeropuerto de Santa Lucía; que había funcionado bien como base militar, pero que no necesariamente funcionará como terminal aérea civil.

Por lo tanto, es previsible que una vez que entren en vigor las restricciones anunciadas sobre el AICM; se genere una lluvia de amparos por parte de las aerolíneas comerciales.

Si el Gobierno no logra obligar a las aerolíneas comerciales a utilizar el nuevo aeropuerto, se tendrá que conformar con usarlo como base de operaciones de la aerolínea «patito». Claro, si es que un día logra crearla.

JC