La despenalización del aborto a nivel federal, una de las principales demandas del movimiento feminista, podría ser pronto una realidad.

El pasado 30 de septiembre, la presidenta de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados, Wendy Briceño Zuloaga y la presidenta de la Comisión de Salud, Miroslava Sánchez Galván, anunciaron la presentación de una iniciativa que, en opinión de expertos, plantea una aproximación óptima al tema.

Legisladoras de Morena presentan iniciativa para despenalizar la interrupción del embarazo a nivel federal.

Aunado a ello el panorama político actual, las recientes sentencias de la Suprema Corte y los compromisos adquiridos por el Estado mexicano, proporcionan condiciones históricas que permiten ver con optimismo el futuro de la propuesta.

Francisco Cué, responsable de Vinculación Legislativa del Grupo de Información en Reproducción Elegida, A.C (GIRE), explicó en entrevista para Contrapeso Ciudadano que la iniciativa anunciada por las legisladoras del grupo parlamentario de Morena plantea “una modificación al Código Penal Federal para adoptar un modelo similar al de la Ciudad de México; es decir, la despenalización del aborto voluntario durante las primeras 12 semanas”.

GIRE es una organización que se dedica a la defensa de los derechos reproductivos, especialmente de las mujeres. Se dedica a difundir información sobre temas como violencia obstétrica, muerte materna, reproducción asistida, aborto y anticoncepción. Además, trabaja con legisladores estatales y federales que solicitan información sobre dichos asuntos.

Además –añadió– la particularidad consiste en que se propone una reforma a la Ley General de Salud a fin de garantizar que instituciones como el IMSS, el ISSSTE, el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas y los hospitales de la Secretaría de Salud garanticen atención a las mujeres que decidan interrumpir su embarazo de manera voluntaria.

Servicios de salud, la parte trascendental

Actualmente, el aborto es considerado como un delito en los códigos penales de 30 de las 32 entidades federativas de nuestro país. Las excepciones son la Ciudad de México, donde la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas de gestación fue despenalizada desde 2007, y Oaxaca, donde el Congreso local aprobó una reforma en el mismo sentido la semana pasada.

Al respecto, Cué explicó que “desde el punto de vista penal [la reforma propuesta por Morena] no tendría un gran impacto”, pues el aborto seguiría siendo considerado un delito en los códigos penales de 30 estados.

Sin embargo, “la reforma a la Ley General de Salud sí es mucho más trascendental, porque a diferencia del Código Penal Federal, la Ley de Salud sí aplica en los tres niveles de gobierno y en las 32 entidades federativas”. En ese sentido, lo que la iniciativa propone es incorporar la interrupción legal del embarazo como un servicio básico de salud a nivel federal, estatal y municipal.

Cué explicó que lo anterior armoniza con determinaciones recientes de la Suprema Corte de Justicia, según las cuales el Estado debe garantizar la interrupción legal del embarazo en tres escenarios: casos de violación, cuando se pone en peligro la vida de la madre, o cuando el embarazo representa un riesgo para su salud.

Por ello, la importancia de la reforma consiste en considerar la interrupción del embarazo como un servicio que las instituciones públicas de salud deben prestar  “de manera obligatoria, segura, gratuita y de calidad”.

Lo anterior –explicó el experto– permitiría sortear contradicciones entre el Código Penal Federal –donde la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas de gestación ya no sería considerado un delito– y códigos estatales que siguen siendo punitivos, pues “cuando lo incluyes en La ley General de Salud obligas a la prestación del servicio, misma que tendría que ser en lo casos permitidos por el Código Federal”.

El pasado 25 de septiembre el Congreso de Oaxaca despenalizó el aborto mediante la modificación del Código Penal estatal. Sin embargo, aún es necesario expedir modificaciones a su ley local de salud. Es decir: si bien ya no se va a considerar la interrupción voluntaria del embarazo como un delito, todavía podría interpretarse que no existe la obligación de los institutos locales de salud de prestar el servicio a las mujeres, explicó Francisco Cué a Contrapeso Ciudadano.

Oportunidad Histórica

Cuestionado respecto a las posibilidades de que la propuesta sea aprobada por el Congreso, Francisco Cué consideró que en la actualidad existen condiciones que permiten pensar en “una oportunidad, como nunca la ha habido en la historia, para que este tipo de reformas avancen”.

Por un lado, el especialista refirió que la presente Legislatura es la primera con paridad de género: “Aunque no es una regla se entiende que la mayoría de las mujeres legisladoras van a defender sus derechos”, comentó.

Además, el representante de GIRE comentó que las sentencias de la Suprema Corte “abonan y ponen presión” sobre el Poder Legislativo, al tiempo que tratados internacionales de los que el Estado mexicano forma parte han emitido recomendaciones en el sentido de reconocer y garantizar el acceso a la interrupción legal del embarazo.

Como ejemplo, citó la Convención para eliminar toda forma de discriminación contra la mujer, el Pacto por el reconocimiento de los derechos económicos, sociales y culturales, así como ocho recomendaciones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU aceptadas por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador a través de la cancillería encabezada por Marcelo Ebrard. 

Aunado a ello, añadió, “hay una nueva conformación política: los partidos que tradicionalmente se han opuesto al reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres, como es el caso del aborto, están ahorita con una representación mínima”, dijo al referirse al Partido Acción Nacional, a Encuentro Social y al PRI.

Respecto a Morena, Cué reconoció que algunos legisladores en ambas cámaras han realizado declaraciones en contra del aborto. Sin embargo, consideró que se cuenta con los números suficientes para aprobar la Reforma, pues también habría que considerar el voto de legisladores del PT, del PRD, y de algunos del PRI que pudieran aprobar la iniciativa.

“No va a ser sencillo porque tradicionalmente el aborto es un tema electoralmente tóxico. Les preocupa a las y los diputados respaldar un tema que divide a la sociedad, en un ambiente polarizado”, consideró.

No obstante, “estamos en un punto que ya no pueden evadir el tema”, finalizó.

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