Tal parece que la Coordinadora Nacional de Trabajadores para la Educación (CNTE) tiene en un dilema al gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador y a la administración de Michoacán encabezada por Silvano Aureoles, ya que ninguno quiere darle solución definitiva al bloqueo de la vías ferroviarias.

Hasta la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en voz de su titular Javier Jiménez Espriú, mencionó que es el gobierno estatal es el que debe llegar a un acuerdo con la Sección 18 de la Coordinadora en Michoacán; ya que los maestros en diferentes ocasiones han señalado que el conflicto es con el gobernador Silvano Aureoles.

Pero ha tenido que ser la administración federal la que salga el quite, pues hasta este lunes ya habían depositado los mil millones de pesos para pagar los salarios atrasados de los profesores; aunque, hasta cierto punto, sí le corresponde hacerse cargo de todas las vías ferroviarias, porque son caminos federales.

Este lunes el gobernador Silvano Aureoles tuvo una reunión con el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, para buscar un acuerdo y básicamente concluyeron que si la CNTE quita los bloqueos les liquidarán en su totalidad. Aunque el perredista ya había solicitado a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que definiera a quién le correspondía pagar.

En su conferencia de prensa de este lunes 28 de enero el presidente aclaró que no va a reprimir al pueblo, en otras palabras no va a aplicar la ley y no enviará a efectivos de seguridad a desplegar el bloqueo; y es ahí donde el sector empresarial ya se mostró en desacuerdo, porque para ellos es necesario por la ilegalidad de la situación.

Hasta el día de hoy las pérdidas económicas por el bloqueo en Michoacán asciende a 17 mil millones de pesos —el cerco inició el pasado 14 de enero—.

El dinero ya está y fue la federación quien lo aportó, aunque aclaró que es un “préstamo” para el gobierno de Aureoles. Pero para los maestros eso no es suficiente pues desean que se realicen auditorías a la secretaría de educación de estatal; sin dejar de mencionar que ya les asignaron 5 mil nuevas plazas.

Por dónde se le vea, esta problemática no encontrará una solución pronto, sin importar que tanto la administración federal como local se han coordinado para tratar de resolverlo. Porque, hasta ahora, todo parece indicar que la CNTE  tiene la última palabra.