LA BUENA

The Mule – Dir: Clint Eastwood

A sus 88 años de edad, Clint Eastwood regresa como actor para interpretar (irónicamente) a un personaje de 80 años. Basado muy libremente en un reportaje del New York Times sobre la verídica historia de Leo Sharp (un octogenario que se convirtió en el mejor transportador de droga para el cártel de Sinaloa), Eastwood dirige y protagoniza esta cinta donde Earl Stone (Eastwood) es un floricultor en quiebra quien por azares del destino acepta transportar en su vieja camioneta una sospechosa maleta que unos latinos le encargan, aprovechando que Earl tiene un record limpio de multas de tránsito.

Así, el despreocupado Earl, va por las carreteras de Estados Unidos muy quitado de la pena, escuchando canciones de Dean Martin, deteniéndose en algún motel para contratar escorts o incluso ayudando a una pareja de afroamericanos con su llanta ponchada, no sin antes hacer algún comentario racista. Earl, quien es pésimo padre y peor esposo, va por la vida ligero, refunfuñando sobre el internet y la dependencia de la gente hacia los celulares, pero en esa displicencia demuestra ése carácter rudo al que nos tiene acostumbrado Clint. Lo sorprendente, es ésa veta cómica de Earl/Eastwood, quien en su regreso frente a las cámaras resulta tan hilarante como entrañable.

Al final esto no deja de ser casi una fábula, al final -obviamente- Eastwood no puede sino castigar a su personaje, puesto que (al fin y al cabo republicano) esto es Estados Unidos y el sistema funciona, pero tampoco podemos dejar de ver en todo esto un dejo autobiográfico: estamos pues frente a la historia de un viejo que se niega a ser borrado por el tiempo y la tecnología y exige su derecho a seguir trabajando, así sea transportando droga, o como en el caso de Eastwood mismo, haciendo buen cine a sus 88 años.


 

LA MALA

Jefa por accidente – Dir: Peter Segal

La nueva película de Jennifer López pareciera estar basada en aquel capítulo de los Simpson cuando Bart y Lisa mandan al Señor Burns el currículum falso de su mamá y éste termina contratando a Marge para trabajar en la planta nuclear y posteriormente enamorarse de ella.

Así, Maya (López) es una latina, esposa y madre, que trabaja en una tienda departamental y ante la negativa de un muy merecido aumento de sueldo decide renunciar al tiempo que su hijo sube a internet el currículum de su señora madre con algunas adendas para hacerlo más interesante. Una poderosa empresa de cosméticos la contrata y ella, ante la necesidad del empleo, decide seguir el juego y acepta el puesto directivo que le ofrecen.

Hasta aquí todo bien en esta comedia de enredos laborales con todo y comentario sobre las mujeres en puestos de decisión y la rivalidad entre colegas de oficina. Pero luego, el guión a cargo de Justin Zackham y Elaine Goldsmith-Thomas da un giro de tuerca tan inesperado como absurdo que hace que la poca fe que teníamos en la película se vaya a un barranco.

Al final, López está haciendo su clásico papel de Cenicienta latina y luchona que a base de suerte, carisma y esa curvilínea figura que fascina, termina enamorándose del millonario. A otro perro con ese hueso.

 


 

LA FEA

Sin dejar huella – Dir: Erik Zonka

Película francesa que trae de vuelta el clásico cine noir hardboiled de los años treinta pero ambientado en Francia y la época actual. Dany Arnault es una adolescente que desaparece sin dejar huellas. El caso es asignado al comandante François Visconti (el siempre magnífico Vincent Cassiel) un atormentado policía que es la viva imagen de un tren en pleno descarrilamiento: siempre despeinado, con barba mal cortada, un aspecto de haberse bañado en meses y siempre con un grado de alcohol en la sangre, el no por ello menos capaz comandante irá tras la búsqueda de la víctima mientras tiene que liar con el pasado que lo atormenta y con su hijo adolescente que se mete en líos de drogas.

Se trata pues de una cinta premeditadamente “FEA” porque justo retrata con exactitud esta atmósfera contaminada y abigarrada clásica del cine noir, donde el gran espectáculo es ver a Cassiel interpretar a este comandante bastante repugnante y con el cual es difícil empatizar. Todo un ejercicio de buen cine aderezado con estupendas  actuaciones.