En 2006, tras una decisión de la Unión Astronómica Internacional, Plutón fue desplazado a planetoide. Desde entonces, volvieron a ser ocho los mundos con el título de planeta que orbitan el Sol.

En 1930 se descubrió Plutón, desde entonces, y por varios años, se le consideró el planeta número nueve y el último de nuestro Sistema Solar.

Ahora las cosas podrían cambiar, un nuevo candidato para ocupar dicho puesto podría estar a punto de conocerse.

En las últimas semanas, varios artículos científicos y algunos descubrimientos astronómicos sugieren que estamos a punto de conocer al nuevo planeta nueve.

El pasado 10 de febrero, Konstantin Batygin y Michael Brown, del Instituto Caltech de California, publicaron un informe -que es una revisión de estudios anteriores- en el que concluyen que el difícil movimiento del conjunto de rocas que se halla en la frontera del Sistema Solar (conocido como cinturón de Kuiper) es muy difícil explicar sin la existencia de un planeta de gran tamaño que provoque sus extraños movimientos.

Este mundo tendría 10 veces la masa de la Tierra, necesitaría 15 mil años para dar una vuelta al Sol y en su momento de mayor acercamiento a nuestro planeta estaría 200 veces más lejos que nosotros de nuestra estrella. Esa órbita tan alejada explicaría por qué aún no lo hemos visto.

Por otro lado, en octubre, Scott Sheppard, de la Institución Carnegie; David Tholen, de la Universidad de Hawaii; y Chad Trujillo, de la Universidad del Norte de Arizona, tres astrónomos estadounidenses, hallaron un planeta enano en el cinturón de Kuiper al que llamaron El Duende. Este cuerpo de solo 300 kilómetros de diámetro es tan excéntrico que tarda 40 mil años en dar una vuelta al Sol. Tal excentricidad, según afirmaban Shepard y sus colegas, podría explicarse por la presencia del planeta nueve.

MO