Sé que usted no me dejará mentir, pero en este país ser buen ciudadano es casi igual a ser el más tonto de la familia, de los amigos, de quien usted me diga. Y es que hacer las cosas como se deben, es la forma correcta de llevar esa etiqueta en la frente.

Vamos a poner las cosas en claro…

  • Si usted decide no meterse a la fila y respetar los lugares, es tonto
  • Si hace un trámite en tiempo y forma, es tonto
  • Si respeta los cruces como peatón, es tonto
  • Si no se pasa los altos, es tonto
  • Si usa casco y cumple con los requerimientos del reglamento de tránsito, es tonto
  • Si llega a la hora y sale a la hora, algunos días un poco más, es tonto
  • Si trabaja más de lo que debe ser sin remuneración, sólo por gusto, es tonto
  • Si haces la tarea en tiempo y forma, es tonto
  • Si hace más de lo que debería por su familia, es tonto
  • Si no cooperas con los que se quieren saltar las clases, es tonto
  • Si siempre dice la verdad, es tonto

El tema llama mucho la atención porque parece que ser buen ciudadano y cumplir las normas que existen es mal visto. Muchos de los que rompen las reglas piensan que ese es el camino que se debe seguir, pero en realidad, ellos son más tontos.

La mayoría de los accidentes viales, son por personas irresponsables, que conducen cuando toman, que van a exceso de velocidad, que rebasan por la izquierda, que no respetan sus carriles, que no prenden las intermitentes.

La mayoría de peatones atropellados, son personas que se bajan de la banqueta y por ahí caminan, que se suben al camión en segunda fila, que no se cruzan la calle en el semáforo, que caminan por la calle sin fijarse.

La mayoría de los mexicanos, somos personas que dejamos los pagos al final, que preferimos no hacer la tarea y pedir prórroga, que pagamos para que nos hagan las cosas, que damos mordida para que sea más rápido, que le enseñamos a nuestros hijos que el camino fácil es el correcto.

Y mientras no seamos conscientes de lo que estamos haciendo, los tontos seguirán cumpliendo las reglas y «los chingones» seguirán fuera de la ley, sin etiquetas, pero con muy mala educación. ¿Cuál quiere ser usted? ¿Cuál quiere que sea su hijo?