En un país sumergido en problemas de inseguridad, corrupción, pobreza, entre otras cosas, tal y como lo es México, es fácil que un candidato a la Presidencia de la República busque llegar a ella por cualquier tipo de medios; claro ejemplo es el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador, quien llegó a perder las elecciones presidenciales en 2006 y 2012 y, para evitar que esto sucediera de nuevo tenía que preparar un discurso político que llegara a todos las personas.

El tabasqueño, en plena contienda electoral hizo lo que mejor sabe hacer: presentar la típica línea populista que busca enamorar al electorado, a esto hay que sumarle que cada acción que no le parecía de la administración de Enrique Peña Nieto, la descalificaba, lo que hizo que ganara simpatizantes quienes pensaban que con AMLO las cosas serían diferentes una vez que llegara a la presidencia.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad que se evidencia a 89 días de su toma de posesión como primer mandatario. Las cosas no han cambiado y, al contrario, parece que el oriundo de Macuspana aprendió bien de la pasada administración federal y trata de hacer lo mismo.

Privatización del campo militar Santa Fe

En enero del 2018, el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales de Hacienda devolvió a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) el usufructo legal del predio del Campo Militar F-1, ubicado en Santa Fe, el cual sería destinado para la construcción del Tren Interurbano México-Toluca. La venta se logró detener gracias a la presión de morenistas, argumentando que se trataba de una “privatización” y de un “terreno con valor histórico”.

Sin embargo, el gobierno encabezado por López Obrador busca una privatización idéntica a la que se opuso, convirtiendo las instalaciones en fraccionamientos de lujo.

Oculta información

La administración de EPN se vio manchada por ocultar información de temas de gran interés nacional, razón por la que se vio envuelta en críticas por parte de sus opositores, específicamente López Obrador.

Por otra parte, el gobierno de AMLO se ve envuelto en el trágico accidente del pasado 24 de diciembre, cuando el helicóptero en el que viajaba la gobernadora de Puebla, Martha Érika Alonso, su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, y otras personas, se desplomó, dando como resultado la fatídica muerte de todos los tripulantes.

A más de dos meses del accidente, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) había anunciado que se reservaría por cinco años los audios de las conversaciones de radio entre el helicóptero en el que viajaba la gobernadora de Puebla junto a su esposo y la torre de control, situación que causó revuelo al decir que se omitiría dicha información porque “afectaría la seguridad nacional”.

Usa instituciones contra rivales políticos 

En febrero de 2018, Ricardo Anaya, excandidato a la presidencia, denunció a través de redes sociales que agentes del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) lo habían seguido en varias ocasiones durante su campaña presidencial, acusando al gobierno de Enrique Peña Nieto de haber emprendido una investigación en su contra.

Un año más tarde y para no quedarse atrás, López Obrador acusó al presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), Guillermo García Alcocer de conflicto de interés, por lo que el comisionado lamentó que las instituciones sean utilizadas con fines políticos.

Equivocaciones en declaraciones

Peña Nieto fue la “comidilla”; tan solo hay que recordar cuando el avión en el que viajaba estaba a punto de aterrizar en Oaxaca (tras los sismos de septiembre de 2017), por lo que el entonces presidente mencionó “estamos a un minuto de aterrizar, a menos, como a cinco minutos”, dicha situación generó todo tipo de burlas en redes sociales.

Ahora, parece que el tabasqueño no se quiere quedar atrás y tuvo un percance parecido, justo cuando quería dar a notar su amplio conocimiento en el crecimiento económico de las regiones del país; cometió “un resbalón”.

En el norte, crecimientos hasta del 5 al 6 por ciento anual, en el centro, crecimientos del 3 al 4 por ciento anual, en el sureste, cero y en algunos estados del sureste menos cero” (¿?).

Siguen la violencia y los muertos

Una de las tanta promesas de campaña del tabasqueño fue que acabaría con la inseguridad y violencia que azota a México; sin embargo, el inicio de su sexenio se ha visto opacado por esto, ya que hasta el día de hoy la cantidad de muertos es de 5 mil 387, superando por mucho la de sexenios anteriores.

No ha bajado el precio de la gasolina

Durante toda la administración de Peña Nieto, AMLO criticó arduamente el alza en los precios de la gasolina; asegurando que una vez que se convirtiera en presidente bajarían los costos, algo que hasta la fecha no la logrado, al contrario, en algunos lugares la gasolina sigue subiendo

Todas estas son acciones que el tabasqueño está haciendo igual que Peña Nieto, aunque nadie le recrimine por ello.

¿Acaso nadie le piensa decir algo?