México. Hoy se cumple un mes de la tragedia registrada el pasado 18 de enero en primitivo en Tlahuelilpan Hidalgo, en el lugar donde se registró la explosión del ducto de Pemex yacen cruces con los nombres de los fallecidos, además de ofrendas a un costado de donde la tarde de aquel viernes la gente se bañaba en combustible.

El fatídico hecho comenzó con una cifra preliminar de 66 muertos con heridos sin calcular, de inmediato el ejercito y la marina acordonaron la zona y aplicaron el plan DN3; hasta ahora, la cifra  de muertes oficial se encuentra con 130 muertos, 15 heridos y decenas de víctimas sin identificar debido a las altas temperaturas registradas en la explosión que desintegró los cuerpos, así como la estructura genética de los involucrados.

El presidente Andrés Manuel López Obrador expresó en conferencias extraordinarias su preocupación, sin embargo, continuó con su plan antihuachicol.

Aunque duela mucho, tenemos que seguir con el plan de acabar con el robo de combustible y estas prácticas, no vamos a detenernos. No solo daña materialmente no solo es lo que pierde la nación con este comercio ilegal, sino el riesgo, el peligro, la pérdida de vidas humanas. Desgraciadamente ayer le tocó a la gente de Hidalgo, pero es un riesgo constante, permanente“.

Un mes es una eternidad para las personas que siguen a la espera de que se les dé razón de sus familiares. Un mes que se convertirá en una culpa permanente para los involucrados de manera directa o indirecta en un horroroso evento vislumbrado desde las medidas tomadas por el presidente López Obrador.

Se prevé que este lunes, en punto de las 18:55 horas, se celebre una misa en la parroquia de Tlahuelilpan para conmemorar a las víctimas de la explosión.