¿Ya vieron como sepultaron la desgracia en el Estado de Hidalgo? Ya no escucho sobre los muertos, desaparecidos y heridos, solo sé que de indemnización les están dando quince mil pesotes. No pueden negar que lo ocurrido es algo similar a lo de Ayotzinapa, con la enorme diferencia, que en este caso la prensa no cuestiona al presidente. Todo lo contrario, guarda absoluto silencio para no enfrentarse con él. Y eso es porque el principal sembrador de odio, discordia, división y polarización, solo lo hacía en gobiernos anteriores, pues tenía que cumplir con la encomienda del presidente actual, su mero cuate, por supuesto, me refiero a Epigmenio Ibarra, el productor estrella del actual gobierno federal, ese que se la pasa haciendo apología del la violencia que genera el narco con sus narco/series, y que por supuesto es una forma de tener enajenado a su pueblo bueno, pues saben como llegarles, y en cierta forma tenerlos cautivos.

Desafortunadamente ese triunfo ya me los mareó, a tal grado que se proclama Juárez, vidente, nuestro salvador, y por si no fuera poco, nuestro consejero en sus ya tan cansadas homilías matutinas. Cree que tiene la calidad moral para decirnos que nos portemos bien, y si no, nos da un tremendo regaño.

Ah, pero qué tal cuando la prensa que lo acompaña todas las mañanas, lo cuestiona sobre situaciones difíciles y delicadas que vive nuestro país gracias a las pésimas decisiones visiblemente tomadas a la ligera y con ignorancia de quien nos gobierna. De inmediato finge demencia, les da la vuelta y sale con otro disparate. ¿De qué se trata entonces? ¿Ya vieron que nuestro presidente nos manda siempre el mismo mensaje? Que él tiene el absoluto  poder de hablar lo que le venga en gana, de no contestar a lo que está obligado a contestar, y de callar a la prensa con un regaño. Lo hace para que sepamos que él manda, y lo hace por una simple y sencilla razón: ¡Porque quiere, porque puede y porque le da la gana! así de claro, así de simple.

Lamento profundamente que México se haya convertido en el hazme reír del mundo, que en automático nos relacionen con la personalidad de Andrés Manuel, que nos piensen necios, testarudos, arrogantes, soberbios, ignorantes, vengativos, tramposos, resentidos y totalitarios; cuando somos un pueblo muy trabajador y solidario en cualquier situación. Ahora, lamentablemente estamos divididos gracias a nuestro presidente, a sus operadores políticos y por supuesto, a un partido que por años hizo daño con mentiras y corrupción, por supuesto me refiero al PRI. El daño ya está hecho.

Me preocupa aún más que no tiene problema en apoyar abiertamente a un loco, mesiánico y asesino, por supuesto que me refiero a su camarada Nicolás Maduro, ese que tiene muriendo de hambre a su pueblo, ese pueblo que creyó en él, en su palabra y en sus promesas populacheras, algo así como las que usted Andrés Manuel, hizo en su campaña por muchos años. Eso, es lo que me da pavor, pensar que quiere crear una “Guardia Civil”, para tener el control absoluto, y así someternos, y a quiénes nos atrevamos a cuestionarlo, manifestar nuestra inconformidad y hartazgo, seamos censurados, lastimados, encarcelados, desaparecidos, o de plano asesinados, como lo hace su camarada Maduro, con el pueblo venezolano. El claro ejemplo es mi amigo el diputado venezolano Juan Requesens, quien hace meses fue secuestrado y torturado por el gobierno de Maduro.

Debo reconocer que usted es astuto, al fin viejo zorro, pero ignorante, y eso lo hace aún más peligroso, y peor cuando no hay una oposición digna que le haga contrapeso a sus disparates, y por eso se va como hilo de media, con una terrible soberbia que le da el poder a su ignorancia. Usted está como niño con juguete nuevo, jugando a gobernar, y eso nos hace un terrible daño a quienes votaron por usted y a quienes no lo hicimos, también.

 

Daniela Acosta.