México.- A un mes de la explosión –18 de enero– de un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, el cual dejó un saldo de 130 muertos y decenas de heridos, el presidente municipal Juan Pedro Cruz Frías asegura que el robo de combustible en la zona persiste.

Sin embargo, piensa que combatir el huachicoleo en el municipio es difícil, ya que los oficiales no cuentan con un armamento tan eficiente como el de los ladrones de hidrocarburo y advirtió que “Yo no voy a mandar al matadero a mis oficiales, porque los huachicoleros cuentan con mejor armamento”.

De acuerdo con reportes de los vecinos, en las zonas de San Primitivo y el Cerro de la Cruz sigue el robo de hidrocarburos, por lo que creen que no están exentos de un nuevo accidente.

“Ya está más tranquilo todo, pero sigue el riesgo porque en el Cerro de la Cruz continúan robando gasolina”, dijo María López, pobladora de Tlahuelilpan.

“No imaginábamos que nos fuera a pegar una situación así. Lo único que puedo decir es que se han abierto más tomas”, mencionó Miriam Carrillo, familiar de una víctima.

EJRM