México. En el mes de marzo, Carlos Urzúa, ex secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), habló de su Plan de Desarrollo, refiriendo que tendría tres pilares, justicia, estado de derecho y bienestar, y desarrollo económico. Sin embargo, dos meses después, el día 1 de mayo Andrés Manuel López Obrador, presentó su propia versión del Plan de Desarrollo 2019-2024.

El día de ayer Urzúa renunció a su cargo, se despidió con una carta en la que señalaba que al interior de la institución había «discrepancias en materia económica» y  «decisiones políticas sin sustento». Hoy, Obrador reconoció que hubo diferencias con Urzúa en cuanto al plan de Desarrollo.

El ejecutivo Federal presentó dos Planes de Desarrollo, uno redactado por la Secretaría de Hacienda, un documento extenso que cumple con los elementos que marca la ley y prudente en cuanto a las cifras económicas; el otro, con una extensión mucho menor, un lenguaje más acorde a la población en general, pero también más arriesgado. La intención era integrar ambas versiones del mismo, pero eran disimiles hasta en la tipografía.

Por ejemplo, el documento de Presidencia indica que para 2024 la pobreza extrema habrá sido erradicada, los índices delictivos se habrán reducido en 50 por ciento; mientras que el documento de Hacienda, indica que la pobreza se habrá reducido a 5 millones de pobladores; las índices delictivos se reducirán en 15.6 por ciento.

Incluso las prioridades señaladas en cada documento son distintas, mientras que Obrador prometía en su documento erradicar el neoliberlaismo, el documento redactado por Hacienda, apenas toca el tema. En el documento de Presidencia, se trata ampliamente el tema del Tren Maya; en el de Urzúa no está.

Son sólo ejemplos puntuales de las diferencias estratégicas que había entre los dos funcionarios.

VR