En los últimos años en México los paraísos turísticos como diversos municipios perdieron su esencia natural y bienestar social cuando se transformaron de tránsito y trasiego a fabricantes-consumidores de estupefacientes. En la actualidad estos lugares enfrentan cambios de estrategia comercial, es decir, el narcomenudeo aprovecha la oferta y demanda, entonces ofrecen a los visitantes nacionales y extranjeros un amplio catálogo para fomentar la drogadicción.

En consecuencia proliferan los delitos y la violencia desmedida impera en las calles. ¿Entonces el narcotráfico llegó para quedarse? En este tenor la delincuencia organizada se disputa espacios en zonas que anteriormente desarrollaban actividades económicas normales caracterizadas por la tranquilidad y el esparcimiento vacacional.

Los cárteles continúan trazando rutas para el contrabando de narcóticos hacia los Estados Unidos, a la par de expandir un esquema de consumo local e  invertir en laboratorios clandestinos para la fabricación de drogas sintéticas. Al respecto subrayo: “a mayor consumo de drogas, más riqueza y por ende control de las plazas”. Los delincuentes para mantener el poder tienen constantes conflictos territoriales con grupos antagónicos, no pocas veces con las autoridades. ¿Las adicciones son la principal causa para exterminar el narcotráfico en la sociedad? Priorizar el factor salud en atención a las adicciones resulta trascendental.

La proliferación del fenómeno del narcotráfico afirman expertos responde a vectores negativos trasversales y desequilibrios sociales sostenidos: corrupción, marginación, desigualdad y agentes de cambio: concepto que se entiende cuando los individuos que abandonan sus comunidades van en busca de otras expectativas de vida pero terminan por pertenecer a un entorno nocivo y con secuelas al retornar. Esta concatenación produce cambios delictivos en las estructuras sociales “sanas”, que resultan un caldo de cultivo para el reclutamiento de miembros al servicio de organizaciones delincuenciales. ¿Erradicar el narcomenudeo es la solución?

En un escenario complejo e inesperado. La delincuencia organizada realiza mejoras en la infraestructura de servicios públicos para el goce, disfrute de protección y cobijo social. En diversas regiones del país las ganancias económicas son la base del equilibrio y sustento de cientos de mexicanos. El blanqueo de activos es el flujo y soporte para: sobornos, trafico de armas, logística, niveles de vida, etc… Desde luego, contiendas territoriales.

La oferta y demanda de estupefacientes obliga al Estado mexicano a crear frentes integrales que sumen esfuerzos como un problema vinculado a la salud pública. El narcotráfico, no llegó para quedarse, siempre estuvo presente en la sociedad, no como individuos ajenos que vinieron de otras latitudes. Son nuestros jóvenes los que vimos estudiar, jugar, cambiar intereses, creencias, hasta organizar y desarrollar vida criminal y muchos caer en la drogadicción.

Es cierto que los paraísos turísticos se encuentran perdidos con índices de violencia alarmantes hasta convertir en zonas peligrosas, sin embargo, en gran medida son efecto del incremento exponencial de consumo de drogas y las ganancias económicas que generan.

En este contexto, es importante cortar el flujo económico y desmantelar imperios de lavado de dinero trasnacionales. Mientras la delincuencia está más organizada, vivimos el “sueño del opio al establecer estrategias y soluciones “asertivas” en materia de seguridad pública, creyendo que la detención de narcotraficantes de primer nivel, desmantelamiento de estructuras criminales y operativos contra el narcomenudeo son la panacea ante un problema de salud pública.

 

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