México. Los acuerdos a los que México llegó con Estados Unidos para frenar el flujo migratorio han generado controversia en ambos países ya que los resultados representan un costo para ambos gobiernos.

En el caso de México y para cumplir con el acuerdo alcanzado con el gobierno de Donald Trump el país tendrá que demostrar su seriedad para tratar el tema migrante. Al inicio de este problema y con el programa “Quédate en México” el país había recibido de vuelta a 8 mil personas que tendrían que esperar una resolución a su petición de asilo.

Ahora con el nuevo acuerdo, el país espera a más de 130 mil millones de migrantes, detenidos esta semana por la Patrulla Fronteriza estadounidense, la cifra más grande en trece años y en la que la mayoría de las personas viajaban en familia.

El gobierno de México, ha externado su apoyo a los migrantes, por lo que el pasado mes de mayo presentó el Plan de Desarrollo Integral con el que pretende dar atención a los centroamericanos que lleguen al país. Este plan presenta 30 recomendaciones de política pública con cuatro ejes: migración, economía y comercio, programas sociales y desarrollo sostenible.

Para esto, propone cinco proyectos prioritarios de infraestructura con costos que van desde los mil 200 millones hasta los 950 millones de dólares, además dentro del proyecto se ha propuesto extender hacia Centroamérica el Tren Maya, uno de los principales megaproyectos de la Administración de López Obrador, que implica de por sí entre 6.000 y 8.000 millones de dólares de inversión solo para el tramo mexicano.

Mientras tanto, México enviará a la frontera sur a 6 mil elementos de la Guardia Nacional para frenar el flujo migratorio, operación que representa otro gasto, ya que hay que pagar a los elementos de seguridad por su estadía en el lugar así como el servicio prestado, sin embargo el Gobierno Federal no ha aclarado a cuanto equivaldría el gasto y tampoco si los elementos en toda la frontera o solo en Chiapas.

Sin embargo no todo se perdió en la negociación, pues de haberse impuesto los aranceles a los productos mexicanos, se habría iniciado una guerra comercial que México simplemente no puede ganar debido a la crisis que vive actualmente en el rubro económico, en el que las calificaciones crediticias del país van a la baja.

Simplemente, con la noticias del aumento mensual de aranceles del 5 por ciento el peso mexicano cayó de 19.08 a 19.82 pesos por dólar aproximadamente. De acuerdo con el banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, calculó que de haberse implementado el arancel la economía mexicana se hubiese visto afectada hasta por 18 mil millones de dólares, solo con tarifas del cinco por ciento, mientras que con una tarifa arancelaria de 10 por ciento las afectaciones alcanzarían los 36 mil millones de dólares.

De llegar al 25 por ciento, la cifra se ubicaría en 90 mmd los que haría entrar a México en una recesión y haría entrar en crisis a los sectores económicos, así como la industria automotriz y el sector agroindustrial, lo que significaría la pérdida de millones de empleos.

MEVS