Todo indica que las elecciones intermedias de 2021 contarán con la participación de dos nuevos partidos políticos nacionales.

Se trata, de México Libre y las Redes Sociales Progresistas (RSP); dos organizaciones con orígenes y objetivos diametralmente opuestos.

El primero, liderado por el ex presidente Felipe Calderón y la ex primera dama Margarita Zavala será una oposición frontal al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y su partido, Morena.

El segundo, encabezado por René Fujiwara y Fernando González –nieto y yerno de la ex lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo—  será un satélite más del obradorismo.

Estas organizaciones no deberían tener problemas en cumplir con los requisitos estipulados por el INE para otorgar el registro nacional a un partido político.

México Libre cuenta con el respaldo de varios militantes y ex liderazgos del PAN afines al calderonismo, mientras que las Redes Sociales Progresistas tendrán a su disposición a la estructura del gremio magisterial.

De tal forma, parece un hecho que ambas organizaciones se convertirán en partidos y estarán en la boleta de 2021, la gran interrogante es: ¿qué aportarán?

Desde un punto de vista aritmético, todo indica que muy poco.

De las Redes Sociales Progresistas no cabe esperar nada distinto a lo que en su momento fue Nueva Alianza, partido fundado precisamente por Gordillo en 2005, y cuyo “aporte” se limitaba a la movilización del voto magisterial.

La primera versión del partido gordillista nunca obtuvo más de 10 escaños en la Cámara de Diputados y uno en el Senado. Además, en las elecciones presidenciales en las que participó, jamás alcanzó el 3 por ciento de los votos.

Por su parte, México Libre parece apostar a la postulación de Margarita Zavala en la elección presidencial de 2024, utilizando la misma fórmula que en empleó López Obrador con Morena.

El partido de Zavala y Calderón podría aprovechar la polarización social incentivada por el propio López Obrador, y de ese modo atraer al público que no simpatiza con el tabasqueño. Sin embargo, hay que considerar que este nuevo partido rivalizará con el PAN por el voto de derecha. Y además, la reciente aventura de Margarita Zavala como candidata presidencial independiente demostró que el calderonismo no arrastra multitudes, sino todo lo contrario.

En ese sentido, es posible que México Libre y las RSP no pasen de ser dos nuevos integrantes de la “chiquillada” partidista.  

Por otro lado, desde el punto de vista ideológico, la aportación parece incluso menor.

México Libre será la escisión de un ala del PAN; dicho sea de paso, una de las alas más conservadoras. Y las RSP, serán un partido clientelar controlado por Elba Esther Gordillo, quien ha sido aliada del PRI, del PAN y de Morena en función de sus intereses particulares.

Para el recuerdo queda la elección de 2006, cuando el apoyo de Elba Esther le aportó a Calderón parte de los votos necesarios para derrotar a López Obrador.

Está por verse el papel que jugarán estos viejos conocidos en 2021… y si conservan el registro, en 2024.