México. En los primeros cuatro meses de 2019, se ha registrado el asesinato de siete periodistas en territorio nacional, ésto ubica al país como el más peligroso en América Latina para ejercer la labor comunicativa; según la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019, estudio realizado por la Organización Reporteros sin Fronteras.

En el rankin mundial, México ocupa el lugar 144 de 180 países, ubicándose tres sitios arriba de su posición con respecto al año pasado. De acuerdo con analistas de la Organización, el avance se debe al proceso de transición política por el que atravesó nuestro país, pues la llegada de un nuevo régimen calmó las tensiones entre el gobierno y la prensa; sin embargo ésto no es suficiente para frenar la violencia que sufre el gremio.

La situación de corrupción y narcotráfico agravan la situación de los periodistas, pues no se puede realizar una labor informativa congruente sin estar expuesto al acoso y hostigamiento por parte de autoridades (sobre todo gobiernos locales) y grupos delictivos.

Aunado a ésto, la impunidad nubla las investigaciones sobre los asesinatos. Tal es el caso de Rafael Murúa, quien dirigía una radio comunitaria en Baja California Sur, y ahora es  tristemente reconocido por ser el primer periodista asesinado en 2019. Sobre su caso, sólo hay un sospechoso en prisión, pero no hay premura por parte de las autoridades para dar solución a su caso.

Caber recordar que el sexenio de Enrique Peña Nieto, está registrado como el más mortífero para la prensa, con 47 comunicadores  asesinados.

Por su parte,  el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, no augura dar mucha atención al tema, pues afirmó recientemente que no contrataría a ningún asesor en materia de combate a la violencia; y respondió tajante a los periodistas «si ustedes se pasan, ya saben lo que sucede», mientras los calificaba como «prudentes»; refiriéndose a los cuestionamientos que le hizo Jorge Ramos sobre las cifras de violencia en el país durante su mandato.

VR