El presidente Andrés Manuel López Obrador, en los últimos días ha «enfrentado» los embates del mandatario estadounidense Donald Trump respecto al tema de migrantes que entran ilegalmente al territorio mexicano con el objetivo de llegar al país vecino del norte. Incluso, ambos gobiernos han llegado a un acuerdo donde México se compromete a detener el flujo de personas ilegales hacia Estados Unidos.

Sin embargo, López Obrador ha manejado un doble discurso en la migración, pues su actual administración tiene como objetivo detener y deportar a los migrantes a sus países de origen, y en su libro titulado «Oye, Trump» habla de ellos, tanto nacionales como extranjeros, como si se tratasen de judíos a los cuales se les debe defender del gobierno de Trump, a quien compara con Adolfo Hitler, político militar y líder del Nacional Socialismo –mejor conocido como nazismo–, en Alemania.

Además de exaltar el «sentimiento nacionalista» de «un grupo» que «está sacando provecho» con «la actual campaña contra migrantes«, refiriéndose de esta manera al presidente estadounidense y a sus simpatizantes.

En el capítulo tercero, del libro «Oye, Trump», llamado «Bendita migración», el presidente tabasqueño señala que Donald Trump y el grupo que lo asesora han incitado «a integrantes  de ciertos estratos estadounidense contra los migrantes y, en particular, los de nacionalidad mexicana».

«El discurso pendenciero de Donald Trump obedece a una calculada y fría estrategia política», refiere Obrador y continúa; «El contenido, la técnica y la propaganda utilizada se inspiran tanto en la teoría creada en el siglo pasado sobre la defensa del ‘espacio vital’ frente a supuestos enemigos externos como en la exaltación de la superioridad y el patriotismo«.

Asimismo, Andrés Manuel López Obrador señala a Donald Trump de ser astuto, pero irresponsable gobernante neofascista que quiere construir un muro «para hacer de Estados Unidos un enorme gueto y equiparar a los mexicanos en general y a nuestros paisanos migrantes, en particular, con los judíos estigmatizados y perseguidos de la época de Hitler».

Cabe recordar que López Obrador y su gobierno de la «cuarta transformación» se comprometieron, recientemente, a detener el flujo de migrantes en la frontera sur de México con Guatemala, y que esta medida se lograría con el despliegue de la Guardia Nacional –misma que ha sido aprobada, pero que todavía no está conformada–.

El presidente mexicano no construye muros, pero sí barreras humanas contra los migrantes, ¿por qué?

En el primer trimestre de 2019, el gobierno de la «cuarta transformación» detuvo y deportó a más migrantes que la administración del expresidente Enrique Peña Nieto. Tan sólo entre enero y abril, el actual régimen detuvo a 52 mil 195 extranjeros, de los cuales 39 mil 653 fueron deportados; estas cifras son superiores a las 44 mil 62 detenciones y 37 mil 298 deportaciones efectuadas en el mismo periodo del año pasado.