Ya no es novedad, para nadie, que el Presidente Andrés Manuel López Obrador suele mentir de manera cotidiana.

Miente por sistema. Incluso los especialistas del comportamiento dicen que se trata de un mitómano de la política.

Por ejemplo, a lo largo de todo 2018 el entonces precandidato presidencial; luego candidato, más tarde candidato ganador y, al final, presidente electo, regaló a los mexicanos por lo menos un centenar de mentiras, muchas de ellas documentadas por nuestro diario, “Contrapeso Ciudadano”.

Y si el Presidente Obrador es un mentiroso, las primeras horas de 2019 no podían ser la excepción.

Resulta que el presidente electo arrancó con dos grandes mentiras –entre muchas otras mentirillas–, en apenas los primeros dos días del nuevo año. ¿Cuáles fueron esas mentiras?

La primera tiene que ver con una de las grandes promesas de campaña; la promesa de que a partir del 1 de diciembre de 2019 la gasolina bajaría su precio. ¿Y qué pasó…?

Pues sí, que en algunas ciudades fronterizas el precio de la gasolina bajó hasta en cinco pesos, pero en el resto del país subió hasta en 30 centavos.

¿Por qué esa diferencia?

Porque la gasolinas que se vende en algunas ciudades fronteriza no pagan el costo del traslado que en el resto del país; porque toda esa gasolina llega de Estados Unidos y porque el precio internacional del petróleo está a la baja.

¿Y por qué en el resto del país el precio es igual que en 2018 o, incluso, más caro?

Otra vez elemental.

Porque la mayoría de las estaciones de gasolina son privadas, porque todas deben pagar por el traslado del combustible que viene de Estados Unidos y porque entró en vigor el llamado “gasolinazo”.

Es decir, que los consumidores debemos pagar el impuesto a la gasolina, el cien por ciento –el IEPS–, que hasta 2018 subsidiaba el gobierno federal.

En pocas palabras, que en 2019 estamos pagando el primer gasolinazo del gobierno de López Obrador, a pesar de que el Presidente miente y dice que no hay gasolinazo.

Esa el la primera mentira del naciente 2019.

Dicen el Presidente, su titular de Hacienda y hasta sus aplaudidores que no hay gasolinazo… que el nuevo precio sólo es un efecto del precio internacional del petróleo. ¿Pero qué creen…?

Que el Presidente Obrador le puede decir como quiera, pero el precio de la gasolina subió en casi todo el país; sí hubo gasolinazo.

La segunda mentira tiene que ver con la Guardia Nacional.

Y, en este caso, la mentira es mayor. ¿Por qué?

Porque el presidente había prometido una consulta para la Guardia Nacional, porque el Presidente había dicho no a la militarización del país, porque el Congreso no ha aprobado la Guardia Nacional.

En pocas palabras, el Presidente Obrador está llamando a reclutar a 50 mil desempleados, cuando aún no existe la Guardia Nacional, cuando nadie sabe si existirá o no, cuando la CIDH dijo que la Guardia Nacional violenta los derechos humanos.

Así las mentiras de 2019.

Se los dije.