Hace un par de días, el titular de la SEP, Esteban Moctezuma, tuvo una reunión con las Comisiones Unidas de Educación y Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados para explicar la propuesta de reforma educativa del presidente López Obrador y, prácticamente, para “darle los santos óleos” a la reforma aprobada durante la administración del ex presidente Enrique Peña Nieto.

En el encuentro, el secretario de educación federal pidió a los legisladores echar abajo la reforma educativa, ya que -según sus datos- ésta no significó una mejora para los alumnos y, además, fue dañina para el magisterio.

Por esa razón, como ya lo habían anunciado semanas atrás, en el congreso trazaron la ruta para sacar -sí o sí- la propuesta más conveniente a los intereses políticos de la autonombrada cuarta transformación. Veamos:

Según el plan, el 6, 8, 11, 13 y 15  de febrero arrancarán las audiencias públicas con especialistas, integrantes del sindicato, padres de familia y organizaciones nacionales e internacional con el fin de, según la nueva mayoría, “escuchar a todas los interesados”.

El 16 de febrero se terminarán dichas audiencias con la participación de las autoridades educativas del país, para que sea el 21 de ese mismo mes cuando comience a circular el dictamen de dicha reforma entre todos los legisladores.

Se espera que sea el 27 de febrero el día en que el dictamen vaya a comisiones para, posteriormente, ser presentado en el pleno de la cámara de origen; es decir, la Cámara de Diputados.

Con todo lo anterior, la ruta está trazada para darle el “tiro de gracia” a una reforma que -con todos sus vicios- logró terminar, entre otras cosas, con uno de los males más comentados por especialistas como el doctor Carlos Ornelas: la herencia de plazas que, por lo visto, será un tema que amenaza con regresar.

Y llama la atención que otros especialistas han puesto el dedo en la llaga al señalar que dentro de la propuesta presidencial presentada por el secretario Moctezuma, hacen falta los estudios, metodologías, etc., para desmontar todo lo aprobado entre 2014 y 2015. Y quizá lo más preocupante es que también le dan la estocada final al INEE y abren el paso a un Consejo Consultivo sin independencia del gobierno federal.

Frente a este escenario se confirman las versiones del pacto electoral y los compromisos del gobierno y su mayoría en el Congreso con actores políticos como la CNTE y Elba Esther Gordillo.

Lo lamentable y alarmante de la discusión por esta nueva reforma es que en la oposición muy pocos -por no decir que nadie- alzaron la voz para reclamar el atropello legislativo del nuevo gobierno; y mucho menos vimos a los priístas defender una de las reformas emblema del gobierno de Peña Nieto.

Ante la muerte de dicha reforma, en los pasillos de San Lázaro siguen corriendo las teorías de la conspiración: unos dicen que el miedo a Morena es tan grande que paraliza a los opositores, mientras otros aseguran que los pactos para quedarse callados son más que evidentes. ¿A usted qué “versión” le gusta más?

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A propósito de la educación y del bloqueo de más de quince días de la CNTE en Michoacán, una joya que nos regaló la investigadora Alma Maldonado (@almaldo2):  “En este estira y afloja entre López Obrador, Silvano Aureoles y la CNTE creo que los seguros afectados son los niños. Luego, la comunidad. A ver de qué lado se rompe la cuerda primero.”