¿Cuántas veces nos hemos quejado  que cuando vamos a buscar empleo, nos piden experiencia? Sin embargo, la gente que lleva años laborando en una empresa o dependencia de gobierno, son los principales candidatos que encabezan la lista de personal que van a despedir.

Más bien creo que es cuestión de enfoques.

Lo digo porque muy pronto el Partido Revolucionario Institucional (PRI), harán cambios importantes en su dirigencia, creo que es tiempo de renovar o morir y no es para menos, con las recientes elecciones, donde quedó más que comprobado que quienes han pasado por el partido, solo se han encargado de hacer daño y servirse a manos llenas. Sin embargo todos aquellos que ahora sufren de pérdida de memoria a corto plazo, según convenga a sus intereses, no se acuerdan de todo lo que mamaron del partido, de como se sirvieron de la gente que está abajo, de quienes los sostienen, ellos, están allá en algún rincón, sacando el trabajo a altas horas de la noche,  siempre fieles a sus ideales, principios, a su trabajo, a los colores de su partido, de su militancia, de ellos ni se acuerdan. Y como se van a acordar, si ahora andan de chapulines de partido en partido, haciendo lo que saben hacer muy bien, mamar del pueblo, mentir y traicionar.

Qué decir de la asociaciones civiles, que hacen el trabajo duro, y que siempre convocan para algún evento, pero sin embargo tampoco son valoradas como lo merecen. Toda esa gente que  quiere hacer un bien común por nuestro país, anda por las calles desde muy temprano, hasta tarde, invitando a vecinas, familiares, amigos a escuchar a sus candidatas y candidatos, tocando puertas para llevar el mensaje, aún sabiendo que la gente está enojada, harta de tantas mentiras, aún así se arriesgan sabiendo que como respuesta, en ocasiones, recibirán mentadas de madre.

Creo fielmente que el cambio tiene que venir desde las entrañas del partido, hablo de todos sus dirigentes, de todos aquellos que son primos del hermano, del sobrino, del secretario o del diputado. Creo que ya basta de pagar favores políticos dando un cargo a quienes no lo merecen, a gente insensible, grosera y soberbia, esos cargos tienen que ser ocupados por gente que ha trabajado por décadas y que conocen perfectamente las necesidades de la gente, y que a pesar de traiciones y malos tratos, allí siguen, siempre dispuestos a darlo todo con la camiseta bien puesta. Quien vaya a dirigir al partido, tiene que tener esa sensibilidad que tanto hace falta,  tomar en cuenta a la verdadera militancia, saber sus necesidades e ir de la mano con ellos.

Apuesto por quien venga de la cultura del esfuerzo, por quien camina con la militancia sudando juntos la camiseta en calles para ganarse un cargo, por quien convence a la gente de sol a sol, por quién se levante trabajando y se acueste trabajando, por quién considera a su gente y es atento, por alguien comprometido que quiera sacar adelante al partido cambiando el rumbo y principalmente, por aquel que es gran aliado de las mujeres, de sus causas justas y nobles. ¡Por ti apuesto!

Principalmente, apuesto por quién no tenga padrinos políticos, por un liderazgo fresco, innovador y echado para adelante.

Creo que el partido se tiene que dar una buena sacudida y quitar a todas esas sanguijuelas, que en realidad se vea el cambio, y así ser una verdadera y digna oposición.

Considero que si esto no pasa, entonces quedará sepultado. Sin embargo, aún hay oportunidad de hacer la diferencia, resurgir, reinventarse y empezar desde abajo.

“Las lecciones del pasado demuestran la facultad de nuestro Partido para adaptarse a las variables condiciones del país y también para convertir éstas en punto de partida para lograr condiciones nuevas”.

Jesús Reyes Heroles.

¡Que así sea!

Daniela Acosta.