Costa Rica.- En medio de la severa crisis que enfrenta la iglesia Católica a nivel mundial, la iglesia de Costa Rica pidió perdón por todos los casos de pederastía en donde estuvieron involucrados sus sacerdotes.

Los obispos costarricenses se reunieron a lo largo de esta semana tras conocerse en la prensa local detalles de denuncias presentadas por hombres contra al menos tres curas que habrían abusado sexualmente de ellos cuando eran niños o adolescentes, incluidas dos acusaciones que investiga el Ministerio Público.

“Sin querer juzgar el pasado, admitimos humildemente que no siempre se ha dado la atención debida a estos delitos, ni su lugar a las víctimas ni a sus familias”, detalló un mensaje de los miembros de la Conferencia Episcopal de Costa Rica.

La asamblea de obispos fue presidida por José Rafael Quirós, el arzobispo de San José, a quien dos jóvenes lo señalaron ante la Nunciatura Apostólica de encubrir a uno de los sacerdotes acusados de pederastia, de nombre Mauricio Víquez.

AR