Hasta hoy –a 10 días del desabasto de gasolina–, sólo tres gobernadores han alzado la voz sobre una crisis que amenaza con una verdadera tragedia para no pocas entidades del país.

Se trata de los gobernadores de Guanajuato, Jalisco y Michoacán –los tres gobernados por partidos opositores; PAN, MC y PRD, respectivamente–, y en donde el desabasto ya coloca a esas entidades al borde del despeñadero económico.

El primero en exigir una respuesta inmediata fue el panista de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez, quien buscó de manera directa al presidente y al titular de Pemex.

Sin embargo, de poco sirvieron las promesas del Presidente y del inoperante director de Pemex. Nada hicieron y nada harán.

Por ello, el mandatario de Guanajuato decidió servir de intermediario para que las empresa distribuidoras acudieran directamente el combustible a empresas texanas.

Y es que en Guanajuato la crisis de gasolina amenaza con paralizar una de las industrias más pujantes y de mayor importancia en el país; las armadoras automotrices, que a nivel mundial son la cuarta industria más importante.

Contrario a la respuesta que dio el gobierno de Guanajuato, en Jalisco, el gobernador de Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro, hizo una de las más severas críticas, que se recuerden, al gobierno federal.

Dijo Alfaro, en sus redes sociales; “basta de que el gobierno federal y Pemex no den la cara ni hablen con la verdad; basta de decisiones unilaterales y que actúen como si los estados los municipios y las instituciones no existieran. Jalisco no merece ese trato”.

Luego lamentó que el gobierno federal no haya “socializado” las estrategias para, con ello, provocar que los gobiernos estatales pudieran participar en la solución de los problemas.

Alfaro dijo que el desabasto amenaza con llevar el estado de Jalisco a una de las peores crisis económicas e insistió en que el gobierno federal debe aclarar lo que está haciendo, cómo lo está haciendo y cuando habrá una solución.

 Y, apenas ayer, el gobernador de Michoacán, el perredista Silvano Aureoles, también se sumó a las duras críticas al Presidente y a su fallida estrategia contra el robo de combustible.

Dijo Silvano Aureoles en sus redes; “estamos a favor del combate frontal al robo de combustible, pero no sacrificando de manera severa las actividades económicas y productivas de Estados y Municipios que están viendo mermada su estabilidad con ésta medida unilateral y sin las previsiones que su alcance exigían”.

Luego cuestionó; “es una falta de respeto y una grosería que el director de Pemex ni siquiera responda una llamada o un oficio. Exigimos saber con puntualidad y certeza los tiempos y esquemas que permitan normalizar el suministro de combustible”.

Lo cierto es que el gobierno federal ha tratado a los gobernadores como parias, a los que ignora y somete con auditorios a modo para lanzar severas rechiflas a los mandatarios estatales.

Esa estrategia la utilizó el gobierno federal en estados como Oaxaca y Guerrero, en donde los enviados a preparar la visita del Presidente Obrador, llenan los auditorios con simpatizantes de Morena, quienes abuchean al mandatario estatal al inico del evento, para provocar que el presidernte salga al rescate del mandatario.

Sin embargo, la rebelión de goberndores está en puerta.

Se los dije.