El domingo pasado, luego de encabezar la ceremonia por el 104 aniversario de la Fuerza Aérea Mexicana, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, manifestó su intención de construir a largo plazo un nuevo aeropuerto en Tizayuca, Hidalgo, el cual serviría como un cuarto aeropuerto para el Valle de México, con el propósito de resolver el problema de saturación que se vive hoy en día en la terminal de la Ciudad de México.

“El gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, nos informa que el gobierno cuenta con un terreno de 900 hectáreas en el municipio de Tizayuca, que está a 25 kilómetros de aquí de Santa Lucía y a 60 kilómetros del aeropuerto Benito Juárez […] entonces tenemos la posibilidad de crear un nuevo aeropuerto para dejarlo como una opción, como una alternativa de muy largo plazo”, sostuvo el mandatario.

La idea de construir un nuevo aeropuerto en esa zona no es nueva, ya que en 2014, una vez que el entonces presidente de México, Enrique Peña Nieto, presentó el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el cual se instalaría en Texcoco, el tabasqueño le propuso al gobierno de Peña Nieto que el nuevo aeropuerto internacional se construyera en Tizayuca, Hidalgo, argumentando que en dicho municipio había menos población y se tenía un mayor espacio para el desarrollo urbano, pero las razones que tuvieron más peso para López Obrador fueron el costo de la obra, el cual se estimaba en 13.000 millones de dólares, y que detrás de ella pudiera haber corrupción.

Desde ese entonces, el tabasqueño ha presentado planes alternos para un nuevo aeropuerto, durante poco más de un año su propuesta de que se construyera en Tizayuca se mantenía, pero en noviembre de 2015, dio un giro de 180 grados y presentó la opción de complementar el actual Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México con la base aérea militar de Santa Lucía.

Pero, ¿por qué se olvidó de la opción en Tizayuca?  

Desde 2007, se hablaba de la construcción de un aeropuerto de carga en el municipio de Tizayuca, Hidalgo. Sin embargo, el entonces coordinador del Comité de Transportes de la Asociación de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM), Arturo Lan, mencionó que “no era viable, ya que este podría generar problemas de congestión con el tráfico aéreo del aeropuerto de la Ciudad de México”, es por ello que podría entenderse por qué el tabasqueño recapacitó y decidió declinar por esta opción.

Ante esto, todo parece indicar que López Obrador ya olvidó el gran problema –tráfico aéreo– que podría traer la construcción de un aeropuerto en Tizayuca, porque hay que recordar que el proyecto del gobierno federal es rehabilitar el aeropuerto Benito Juárez de la CDMX, construir dos pistas aéreas en la Base Militar de Santa Lucía, además de   la posibilidad de construir una pista más en el aeropuerto de Toluca, Estado de México.