¡Despierta México! La extensa riqueza natural, clima, posición bioceánica privilegiada, yacimientos minerales y mantos acuíferos escasearán en el futuro por el calentamiento global, sobrepoblación o falta de responsabilidad ambiental. En el contexto internacional entre la globalización y equilibrio económico de mercados, vivimos en constante trasformación tecnológica que rebasa la realidad.

En la humanidad son notorios los conflictos entre naciones que nos sitúan en aparente paz. El hecho de negar una tercera guerra mundial, no significa que en este momento no exista la Ciberguerra inmersa en sabotajes y espionaje tecnológico. Peor aún, desestimar amenazas y movilizaciones beligerantes provenientes del exterior. “Miramos la forma y no observamos el fondo”.

La fortificación del muro por parte de los Estados Unidos de América posee un doble propósito. Primero el control ante la amenaza de la migración y sus consecuencias o así lo intentan demostrar. Segundo la futura defensa del territorio americano. “Podemos seguir las reglas del lobo o del cordero, es nuestra elección”. El plan de subsistencia de la Unión Americana depende de su diplomacia dura. ¿A quién le interesa que México no ostente un desarrollo de capacidades para enfrentar próximas amenazas?

Es correcto, a la nación con mejor desarrollo militar-armamentista, económico, tecnológico, mayores patentes de invención y nivel de vida. A su proyecto de Estado conviene mantener a los mexicanos en conflictos políticos, embestidos por la delincuencia organizada, deshonestidad y desigualdad, bajo un estado de desamparo y desorganización ¿Continuamos sumidos en planes urdidos para abastecer recursos naturales? Apelo a la imaginación, en una osada hipótesis de guerra de ciencia ficción.

“Las guerras en el futuro en aras de las subsistencias de las naciones serán por recursos naturales”. Entonces nuestro aliado, socio comercial, amigo y vecino solicitará ante la urgencia gran cantidad de estos elementos de la naturaleza y se valdrá de acuerdos injustos y ventajosos quizás suministrar agua por décadas, situación poco sostenible. Preparado el escenario para no ceder, la diplomacia mexicana no funcionará. ¿México está capacitado para defender? Desde luego que no, menos atacar. “pagar el precio de la omisión en el desarrollo militar o morir en el intento”.

Ante la negativa del gobierno de México, en aras de la defensa de los Intereses Nacionales, la invasión se ejecutará. Botas extranjeras en suelo mexicano azotarán, vencido nuestro ejército por la condescendiente herencia de Tratados Internacionales en “pro de la humanidad”, presupuesto y desgaste por múltiples tareas de Seguridad Interior que conlleva la escasez de barcos, submarinos, aviones, industria militar, aeroespacial menos tecnología nuclear y la defensa del ciberespacio. Estaremos a merced del invasor y sus condiciones de vencedor.

Una luz de esperanza para los mexicanos. Los sobrevivientes entre cacicazgos y líderes regionales cruzarán por la ruta del emigrante, llevarán la Defensa Terrestre a suelo americano. Esta defensa-respuesta será para equilibrar y generar los mayores daños posibles en estructuras estratégicas, población y emboscada de baja densidad. Traerá como consecuencia acuerdos políticos y de paz menos injustos. Los mexicanos una vez más, ante la calamidad y adversidad mostramos organización y solidaridad…

En la actualidad, sin duda las acciones beligerantes americanas necesitan el respaldo moral de la población ¿Cuál es el verdadero objetivo del muro? No podemos dejar de advertir una amenaza en planes de guerra. Bastará un pretexto, excusa conveniente y “razonable” que involucre migrantes para legitimizar la decisión del blindaje entre ambas naciones, que idónea justificación tener miles de peregrinos expectantes en la franja fronteriza de lado mexicano.

México debe de generar visión de futuro, fijar su historia y potencialidad. Representamos un país atractivo para intervenciones extranjeras. Continuemos pensando que el muro es un problema de migración. En tanto sigamos soñando que este artículo es un cuento de ciencia ficción.

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