Este miércoles salieron a relucir los vínculos entre el exalcalde perredista Hugo Estefanía con el Cártel de Santa Rosa de Lima y su líder, Noel Lara, alias ‘El Puma’. Dentro de la conversación telefónica que sostuvieron, dejaron ver que el objetivo que perseguían era el hacerse del control del estado, a través de darle fuerza y poder al grupo delictivo para después hacerse del control de Guanajuato. En la conversación filtrada, podemos escuchar los “consejos” del perredista:

“Yo te digo cómo manejes porque hay un chingo de recursos que se tienen que bajar, limpiecitos, sin broncas. Del fondo uno, del fondo dos, yo traigo cuánto le va a llegar, cuánto le llegó, cómo hacerle. Viene un fondo para lo del huachicol que traen ahorita. Viene un fondo que viene para compra de armamento. Ahí es un ‘bisnesote’, pero pues yo te lo platico así de cuates”.

El líder del Cártel de Santa Rosa, dice que lo que él necesita es un financiamiento; que necesita 30 millones de pesos para “agarrar bien” los municipios de  Cortazar, Juventino Rosas, Villagrán y Celaya, además de Valle de Santiago.

En contraste, el exalcalde perredista deja ver sus aspiraciones políticas al decir que quiere hacerse dirigente del PRD para crear bases criminales e ir por la gobernatura del estado en 2024.

Para hacerse de este control, también era necesario incluir a los alcaldes de los municipios. Uno de los casos más sonados es el del morenista Genaro Martín Zúñiga Soto, quien según ‘El Puma’, lo traía cargando garrafas de gasolina.

El alcalde de San Juan de Iturbide negó cualquier relación con el grupo delictivo a través de un comunicado.

Narcopolítica en el PRD: 3 casos polémicos

Matrimonio entre Jose Luis AbarcaMaría de los Ángeles Pineda bien puede ser una historia de película. Señalados como los responsables de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, este matrimonio amasó una fortuna gracias a sus nexos con el narcotráfico. Tenían siete cuentas bancarias a su nombre y un total de 56 millones de pesos 697 mil 162 pesos.

Se decía que eran asistentes a los bacanales ofrecidos por Arturo Beltrán Leyva, alias El Barbas.

De sobra se sabe que Abarca usaba sus brazos ejecutores para eliminar a cualquier opositor a su gestión. De estos “brazos armados” encontramos a la policía municipal y a los sicarios de Guerreros Unidos.

Actualmente, este matrimonio está preso por lo ocurrido con los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.

El segundo caso presentado es el de Ricardo Gallardo Juárez y su hijo, José Ricardo Gallardo Cardona. Ambos están acusados de enriquecimiento ilícito ya que gracias a sus puestos en el gobierno, lograron amasar una fortuna familiar en San Luis Potosí. 

Pronto, las aspiraciones políticas de José Ricardo Gallardo Cardona, lo llevaron a contender por la gobernatura del estado, sin embargo, fue detenido por la PGR por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero.

Logró ampararse, sin embargo se reconoció que hubo desvío de recursos hacía sus empresas. Pasó un año en el Centro Federal de Readaptación Social de Ocampo, en Guanajuato.

En el último caso, tenemos el caso del diputado federal y alcalde de Lázaro Cárdenas, Michoacán,​ Julio César Godoy Toscano. Es acusado de vínculos con el narcotráfico y lavado de dinero. Se le acusa de tener nexos con la Familia Michoacana /Caballeros Templarios. 

Como de película, Alejandro Encinas ocultó a Godoy en la gaveta de su auto para ingresar a San Lázaro y burlar a las autoridades. Encinas tramitó un recurso que lo volvió “inmune”. Sin embargo, hasta el día de hoy, sigue prófugo.