Primero que nada, debemos recordar que al inicio de este 2019, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó el periodo extraordinario de sesiones para el próximo miércoles 16 de enero.

Dicho lo anterior, y antes de enumerar algunos deseos de inicio de año para el congreso, recordemos los dos temas prioritarios que se deben desahogar en el extraordinario: la creación de la Guardia Nacional y las reformas al artículo 19 constitucional que tienen como objetivo aumentar el catálogo de delitos con prisión preventiva oficiosa.

Ambas reformas han sido polémicas desde su origen. Y es que, por un lado, la Guardia Nacional ha sido cuestionada por buena parte de la oposición y por organizaciones de la sociedad que -siguiendo con una línea crítica a pesar de ser identificados con el lopezobradorista- decidieron dar la batalla para evitar que dicha propuesta sea aprobada sin el debate pertinente.

Hasta ahora, las audiencias públicas que se organizaron para, precisamente, debatir la creación de dicha guardia, han sido calificadas como una simulación representada por los legisladores de la nueva mayoría que, a su vez, se defienden y argumentan que ese ejercicio es un esfuerzo para que todas la voces sean tomadas en cuenta.

Sin embargo, la realidad -terca como es- ha demostrado que la decisión de la conformación de la Guardia Nacional ya está tomada y que el proceso legislativo no es más que un mero trámite para el poder ejecutivo y las instancias de seguridad del país. ¿O cómo explicar que, sin ser aprobada la reforma constitucional, el presidente ya haya presentado un plan de reclutamiento?

Respecto a la reforma al artículo 19 de la Constitución, Morena y sus aliados en el congreso también han visto fuertes resistencias, debido a que organismos como la CNDH han rechazado las modificaciones al considerarlas una regresión en el sistema de justicia nacional. ¿Por qué? Porque, según los especialistas, esos cambios no aportan nada a la reinserción social, ni al principio de presunción de inocencia y mucho menos a la justicia alternativa, elementos que son considerados pilares para el desarrollo en la justicia penal acusatoria.

Como ve, las cosas no pintan nada fácil para la mayoría encabezada por Morena, sobre todo porque su falta de oficio político y (algunos dicen) la arrogancia por “sus 30 millones” de respaldo, no le han permitido alcanzar los acuerdos ni tener los votos suficientes, por ahora, en Cámara de Diputados, para que ambas iniciativas salgan adelante.

Por esa razón, aquí dejo “mis dos centavos” de deseos de este 2019 para el Congreso:

  • Que escuchen, aunque sea a regañadientes, a aquellos que no piensan como ellos. En una de esas enriquecen sus propuestas y hasta convencen a los detractores.
  • Que los legisladores -sobre todo los de la “aplanadora”- decidan contratar, o en su caso valorar, a sus asesores legislativos, políticos y de comunicación. Es necesario. Les urge.
  • Que dejen de improvisar con sus iniciativas y que escuchen los consejos de quienes sí saben legislar.
  • Que revisen, si es necesario más de diez veces, todos los puntos de acuerdo, las iniciativas, las convocatorias, sus tuits, etc., para evitar hacer el ridículo.
  • Que cambien su mentalidad: ya no sirven solo a sus padrinos políticos ni a sus partidos; deben dejar la soberbia a un lado y legislar para todos.
  • Que recuerden que no existen victorias para siempre.
  • Y por último, que tomen su trabajo en serio. Basta de pifias, declaraciones y propuestas por ocurrencia. Compórtense a la altura de la dignidad del congreso.