Hoy inicia mi colaboración en “Contrapeso Ciudadano” a invitación del periodista Ricardo Alemán a quien agradezco la confianza, así como también lo hago extensivo al Consejo Editorial por permitirme ser parte de este proyecto periodístico para comunicar mis ideas, posturas y planteamientos entorno a los diversos temas de la agenda política nacional. Decidí participar porque considero vital para la salud democrática del país, ejercer la libertad de pensamiento y de palabra en todo momento, así como defender esos derechos que le corresponden a todas las personas, con independencia de las posturas ideológicas, culturales y sociales que tengan. Lo dijo mejor Nelson Mandela: “Ser libre no es sólo deshacerse de las cadenas de uno, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás”.

Hay otro inicio próximo, se trata de la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador como presidente constitucional. Concluirá la larga etapa, de varios años, como el principal dirigente opositor del país, dejará, también, de ser el presidente electo que más poder real ha acumulado aún antes de portar la banda presidencial. Para unos comienza la llamada cuarta transformación que, de suyo, consideran será exitosa, para otros arranca un periodo de incertidumbre que sólo el real ejercicio del poder mostrará si lleva al país a un mejor estadio o al barranco.

La nueva etapa política en México traerá consigo el impulso de un discurso dominante que ya vemos asomarse en espacios públicos como el Congreso y los medios de comunicación. A la pluralidad de ideas que tanto ha costado defender en México se erige amenazante un discurso que lejos de ser incluyente se torna monolítico, un discurso que verticalmente derrama mensajes que separan a la sociedad y se sintetiza en expresiones excluyentes del tipo “ellos y nosotros”, uno donde hay personas del “lado correcto de la historia” o con “mayor autoridad moral” que otros. La amenaza a la libertad de disentir es el preludio del autoritarismo y cuando los seguidores de cualquier líder se comportan como portadores de la verdad única, basta un poco de extremismo para desatar persecuciones y señalamientos contra los disidentes.

Tengo el propósito de usar este espacio semanal para comunicar, de manera clara y sencilla, lo que desde mi actividad parlamentaria y política perciba de interés público, aportando elementos para el análisis y la reflexión de las y los lectores. Enhorabuena a Ricardo Alemán y a todo el equipo que contribuye a que “Contrapeso Ciudadano” sea un espacio plural, tolerante, crítico y abierto a la participación de individuos, como yo, que también con esta columna inauguro una nueva etapa de mi vida pública.

Juan Zepeda, Senador de la República.

@JuanZepeda_