La boleta solamente contenía una pregunta: ¿Está usted de acuerdo que inicie la operación del proyecto integral Morelos y la Termoeléctrica de Huexca de la CFE? En la parte superior indicaba que había que leer la información en el reverso de la boleta. Después había que marcar un sí o un no.  

 

“Seguimos estando en contra de esa termoeléctrica, y en contra de esas encuestas amañadas, que nada más las hicieron para aparentar en el extranjero que es una encuesta democrática; cuando toda la fuerza del gobierno trabajó para que saliera el “sí” Entonces nosotros no estamos de acuerdo con esta encuesta. Votamos aquí en Ayala para demostrarles que Ayala no está de acuerdo en este proyecto. Ahorita acaban de salir con sus jaladas de una cifras, pero no toman en cuenta los pueblos que no votaron. Y esos pueblos que no votaron es un rotundo ‘no’ por eso no admitieron casillas. Para nosotros, campesinos de esta zona, es un fraude descarado”. Más tarde manifestó que la gente votó por el “NO” a la termoeléctrica, pero que les “valió” el resultado”

Así se expresó Jorge Zapata, nieto de Emiliano Zapata, en entrevista con Luis Cárdenas en MVS hace un par de días. Jorge resume el sentir de muchos que no están de acuerdo en que  la consulta respecto a la Termoeléctrica de Huexca, no cumpla con los requisitos que manda la ley para ser considerada válida.

El primer punto sería la organización. No se puede ser juez y parte. La consulta fue organizada por el gobierno en vez de una entidad independiente. Fue el mismo interesado en la construcción de la termoeléctrica quien tuvo el control de las urnas, votos y nos comunicó el resultado (favorable para él, desde luego)  con un 59.5 por ciento de la votación a favor del proyecto, mientras que el 40.1 se pronunció en contra. Cuando no se puede garantizar la imparcialidad, los resultados de estas consultas son poco creíbles. Cabe aclarar que la participación en la consulta fue muy baja, con apenas 55 mil personas en los tres estados que se realizó. Después viene el tema de la información. El texto que se encontraba en el reverso de la boleta fue preparado por los mismos que organizaron la consulta, no fue suficiente ni se habló a profundidad sobre las ventajas y desventajas del proyecto. Por último, el momento para realizarla tampoco fue el adecuado ya que se realizó en un ambiente de crispación por el homicidio de Samir Flores, activista opositor a la Termoeléctrica de Huexca, Morelos, quien fue asesinado a balazos fuera de su domicilio. Pocas horas después del crimen, la Fiscalía de Morelos anunció que el asesinato no parecía tener relación con la termoeléctrica sin que parecía más bien un crimen relacionado con la delincuencia organizada.

 

Si en verdad el pueblo, como decía en la boleta: “tiene la última palabra”, resulta indispensable que cumplan con todos los requisitos que manda la ley. Las consultas a modo no son democráticas ni aportan nada positivo a México; por el contrario, sólo generan dudas, inconformidad y rechazo. Si quienes las organizan no lo ven, a los consultados les queda cada vez más claro.