Ya vimos que nuestro austero presidente anda regalando dinero a diestra y siniestra. Claro, como el dinero no es suyo, anda como nuevo rico gastando en becas, en programas sociales y caprichos.

Recientemente salieron algunas fotos en las benditas redes sociales, donde los jóvenes beneficiados de dichas becas, andaban como nuestro presidente, con los ojos desorbitados y urgidos, para ver en que se lo gastaban. Algunos dejaron ver que con esa cantidad les alcanzaría para ir a un bar de segunda, donde afuera había un letrero que decía “nenas al 2×1”. Otros, trepados en motocicletas, con la ilusión quizá, más delante de comprarse una con su lanita que les regala AMLO. Me preocupa el mensaje que el presidente les manda a nuestros jóvenes, y no es precisamente ganarse el dinero trabajando o estudiando, como  pretende hacernos ver.

Aquí el asunto no es que me moleste que de becas.  Preocupa a quiénes se las da, pues sinceramente yo no veo que sean indígenas, mucho menos discapacitados o desnutridos. Creo que el presidente Andrés Manuel se está equivocado o más bien, es al tipo de personas que quiere llegar para el 2021. En pocas palabras, quiere asegurar votos con todas estas acciones.

Pero no únicamente quiere al congreso que sea 100% Morena, sino también quiere mover los hilos  del poder judicial con la propuesta de Monreal. ¡Miren nada mas! Nos resultaron más ambiciosos de lo que pregonaban en sus discursos populacheros y austeros, echándole más leña al gobierno pasado, que por cierto, bien ganando se lo tenía. Pero ahora, todas esas promesas, se convirtieron en mentiras y muy falsas esperanzas.

Reitero, ustedes saben que no miento y que todo esto que comento se dijo en campaña, de cómo emplear los recursos sin corrupción incluyendo programas sociales y demás. ¿Ya vieron qué es la misma gata, solo que más revolcada?

Ahora todos estos ex priistas, que se convirtieron en morenistas, y según ellos muy institucionales, rectos, austeros, transparentes, bondadosos, piadosos, yo añadiría también; ambiciosos, mezquinos, tranzas, mentirosos, sátrapas, trepadores, gandallas, soberbios, ignorantes; son los que ahora pretenden gobernarnos por más de setenta años. Aquí es dónde está mi preocupación, pues son la versión recargada de los priistas que nos jodieron por años, pero ahora predomina la arrogancia, el encono y esa sed de venganza que no deja gobernar en paz a nuestro presidente, y por eso como cabra en cristalería anda haciendo tremendo desastre en su gobierno, y por consecuencia con los ciudadanos mexicanos.

Pero seamos honestos, al presidente lo que realmente le importa, es tener el poder absoluto, y verse realizado en ese sueño que tuvo por años, quizá como muchos, pero lamentablemente por su ignorancia, frustración y soberbia, lo mal encaminó y ahora sufrimos las consecuencias de los que se fueron, de los que están y de los que vendrán.

Por eso anda duro y dale con la repartición de dinero que no es suyo, para comprar conciencias y voluntades a su sector favorito, dónde predomina la ignorancia y la malintencionada información que él les hace llegar.

Señor presidente, con mucho respeto le digo que no se desvíe del camino, si alguna vez tuvo la buena y humilde intención de gobernar como se debe este grandioso país, hágalo por favor, los mexicanos no estamos dispuestos a aguantar otra chingadera más, sea de quien sea.

Lo repito una vez más, usted es un hombre inteligente, solo le falta hacer la soberbia a un lado. Confío en que así será.

¡Beca por voto, no!

Así no señor presidente.

Daniela Acosta.