Todo parece indicar que la imagen de México a nivel internacional, en cuanto al deporte, no es mucho del interés del actual gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, ya que después de la cancelación de la Fórmula 1 en nuestro país, ahora podría correr el riesgo la delegación mexicana de no poder participar en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

TOKIO EN RIESGO

El próximo año se llevará a cabo una nueva edición de los Juego Olímpicos, esta vez en la cuidad de Tokio, motivo por el cual todos los deportistas de nuestro país se encuentran buscando un lugar para llegar a la máxima justa deportivo a nivel mundial, pero todo este esfuerzo podría ser en vano por culpa de las decisiones del gobierno de AMLO.

La participación de cualquier deportista en alguna competición internacional debe ser aprobada por el Comité Olímpico Mexicano (COM), pero aquí es en donde esta el problema, debido a que Carlos Padilla, presidente del organismo, asegura que el COM podría cerrar sus puerta a consecuencia de que no ha recibido 90 millones de pesos, por recursos, por parte de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE).

Padilla considera este tema como «delicado porque estamos en la antesala de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Tendríamos que repensar si continuamos prestando el servicio en el Centro de Alto Rendimiento (CDOM) o en algún momento pensar en el cierre parcial del mismo«.

Lo que sorprende es que los recursos no les han llegado a pesar de que el COM redujo «el presupuesto de 120 millones, que es el original, a 90 millones y en estos seis meses no hemos tenido la respuesta que deseábamos. Hemos recurrido a la inversión privada y donativos, así es como hemos salido adelante».

México podría no participar en los próximo juegos olímpicos por culpa del gobierno federal.

SIN DONDE ENTRENAR

Por su parte, Ana Gabriela Guevara, directora de la CONADE, confirmó que la dependencia a su cargo no cuenta con los recursos necesarios para poder seguir solventando el Centro Deportivo Olímpico Méxicano; pero, según ella, esto no significaría que los deportistas queden sin sitio para entrenar, serían enviados al Centro de Alto Rendimiento.

Guevara se lavó las manos al mencionar que «actualmente nosotros no tenemos una solvencia económica en la Conade para derogar ese gasto de 90 millones. El presupuesto vía SEP es liberado mes con mes. Podríamos buscar una salvación del CDOM; sin embargo, eso sería verlo con la SEP y el Consejo, ellos determinan en qué se gasta y cómo».

Este tipo de declaraciones y decisiones no son de extrañarse, ya que hace unas semanas varios atletas, principalmente clavadistas, le reclamaron a Guevara por la reducción de sus becas, las cuales en algunos casos era solamente de $2,000 peso mensuales, a lo que la directora de la CONADE solo respondió que eran «berrinches» de los deportistas.

AMLO y Ana Guevara no han dado los recursos necesarios para que el COM siga con vida.

PARA SUS GUSTOS SI HAY

Todos estos problemas en el deporte olímpico contrastan con el dinero que López Obrador ha decido destinar al béisbol, deporte del que el presidente es seguidor y aficionado, ya que se destinarán 350 millones de pesos para esta disciplina.

Con este magnánimo presupuesto, el gobierno federal busca formar diez academias de béisbol propiedad del gobierno gobierno así como poder trabajar con tres privadas, pero además del poder practicar el deporte, los asistentes también podrían continuar con sus estudios de primaria y secundaria. Los mánagers y coaches encargados de enseñarles a los jóvenes recibirán capacitación de la MLB.

Ana Guevara consideró que «el presupuesto no trae una connotación personal, más allá de que las comisiones coordinarán sus disciplinas. El béisbol no tiene velación de favoritismo. El presupuesto tiene que pasar por escrutinios iguales y manejarse como lo plantea la ley. Está bajo la misma normativa que tendría cualquier otro programa dentro de la propia Conade. No hay favoritismos ni excepciones, la dinámica no se diferencia”.

A pesar de ser el deporte favorito de AMLO, aseguran que el béisbol no tiene favoritismos para el gobierno federal.

EHS