Tiro de gracia a quienes hacen la chamba del Gobierno Federal y sus Estados.

Si bien saben todos, y si no la gran mayoría, represento una asociación civil a nivel nacional desde hace seis años.

“Por un trabajo digno” es una organización civil, que se dedica a defender, promover, visibilizar y dignificar el trabajo doméstico en México. El tiempo que llevamos prestando servicio a trabajadoras del hogar y sus familias, siempre ha sido solventado bajo acuerdos y convenios con instituciones gubernamentales y privadas también. La asociación que representó jamás en sus años de vida ha podido bajar algún recurso federal, tampoco ha recibido donaciones ni mucho menos. Sin embargo, a pesar de este gran impedimento, seguimos luchando y trabajando con mucho entusiasmo haciendo trabajo social por un bien común. Dignificando el trabajo doméstico en México.

Quiero que sepan que si no bajé recursos para la asociación civil que represento, no fue por falta de ganas, o porque no estuviéramos constituidos legalmente, sino porque siempre que me acercaba a cualquier dependencia o ingresaba algún proyecto de acuerdo a nuestro radio de acción, “el trabajo doméstico y grupos vulnerables”,  siempre nos han dicho en INDESOL de CdMx, que ya había una organización que tocaba el tema y que solo ellos podrían bajar recursos, pero que sí me acercaba a dicha organización, quizá ellos me podrían apoyar. Por supuesto que lo que me proponían no era legal, no acepté.

Pasaron los años y pareciera que el tema es exclusivo de una o dos asociaciones civiles, algo así como la CTM de las organizaciones, pero sin embargo existimos varias asociaciones comprometidas con causas justas, que trabajamos duro, con mucho profesionalismo y siempre en pro de la ciudadanía y sin obtener ni un solo recurso.

Me preocupa, ¿qué va a pasar con esas organizaciones que bajaban recursos del presupuesto del Gobierno Federal? Pues hoy precisamente el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que ya no se les iba a dar ningún tipo de recursos a ONGs, asociaciones civiles, sindicatos y demás, que ahora llegará el recurso directo a manos de los beneficiarios.

Aquí la duda es, ¿cómo le harán llegar ese recurso a hombres y mujeres que se encuentran presos en algún reclusorio o cerezo de nuestro país?

Qué va a pasar con toda la gente verdaderamente comprometida que hace trabajo en reclusorios, o que lucha día a día para erradicar la trata de personas, o los que apoyan a cientos de madres, padres, hijos y hermanos desesperados porque no aparecen sus familiares, o las organizaciones que llevan el tema de educación a los rincones más lejanos de nuestros país, esas organizaciones que han luchado contra la violencia de género, los que le dan seguimiento a tantos asesinatos contra periodistas, o las que visibilizamos la realidad que viven las compañeras trabajadoras del hogar.

Y en la pregunta entran todos los objetos sociales ya antes mencionados. ¿Qué va a pasar, piensa desmantelar a las organizaciones que hacen la chamba del Gobierno Federal y sus Estados?

Señor presidente, ¿Ya tan rápido el tiro de gracia?

Daniela Acosta.