Escuchar nuestros errores en boca de otros es molesto, sin duda, pero necesario. Un buen amigo, jefe o maestro, no aplaude tus errores para no herir tus sentimientos, sino que te los hace notar. Bien dicen que “aceptar que tenemos un problema, es tener la mitad del problema resuelto” ya que es difícil reconocer un error y actuar en consecuencia.

El pasado domingo 5 de mayo se llevó a cabo en varias ciudades del país “La marcha del silencio”. Miles de personas marcharon en contra de las de las decisiones del presidente López Obrador, pidiendo más  seguridad, respeto a la ley, libertad de expresión, dar marcha atrás a la cancelación del NAICM.  No es la primera marcha en contra del actual presidente, pero sí la más nutrida.

En redes sociales, la reacción de los seguidores de AMLO no se hizo esperar. En Twitter la etiquetaron como #Marchafifí o #Marcha100Pesos donde los comentarios se limitaban a descalificar o repartir insultos. El director de SDP Noticias, Federico Arreola, lo llamó un intento golpista y antidemocrático y el titular de la SCT, Jiménez Espriú escribió en su cuenta oficial de Twitter: “Nunca pensé que todos los que están contra AMLO fueran a la marcha, pero sí… , ¡FUERON TODOS¡”. Algunos medios, entre ellos la Revista Proceso hicieron alusión al color de la piel de los manifestantes.

Error. En vez de descalificar la marcha; el presidente, su gabinete y militantes de MORENA, deberían aprender de ella. Si bien no hay una cifra oficial, no se puede negar que asistieron varios miles de personas y que la asistencia aumentó exponencialmente en comparación de marchas anteriores. La marcha se llevó a cabo en perfecto orden, sin saqueos o actos de violencia. Las mayoría de las mantas y pancartas de los manifestantes, expresaban preocupaciones legítimas de los mexicanos. Si bien es cierto que la popularidad del presidente se mantiene muy alta, también lo es que ha bajado en diversas encuestas. Los datos sobre la economía no son alentadores y la violencia lejos de disminuir, aumenta.

¿Será el momento de escuchar las críticas y dar marcha atrás en ciertas decisiones? El cambiar de opinión más que debilidad, es una señal de humildad y fortaleza. En diciembre pasado, el presidente de Francia Emmanuel Macron, tuvo que dar marcha atrás en subir los impuestos a la gasolina tras la revuelta de los chalecos amarillos. Cito textual un fragmento de un artículo de El País sobre el tema: “La rectificación es una cura de humildad para un político que no se ha cansado de repetir que mantendría el rumbo contra viento y marea, y al que muchos franceses ven como un líder arrogante y desconectado de la Francia real”. (Pueden leer el artículo completo aquí: https://elpais.com/internacional/2018/12/04/actualidad/1543909722_922159.html). El ser percibido como necio, soberbio, arrogante y alejado de la realidad no es positivo para ningún gobernante.  Al dar marcha atrás en su decisión, Macron dio una muestra de humildad y fortaleza. No. No fue el fin de las protestas, pero se inició un diálogo.

Definitivamente las críticas son molestas pero es necesario escucharlas. Después de todo, quien sólo escucha halagos puede terminar caminando desnudo sobre las calles como el emperador en el cuento de Hans Christian Andersen.

Buen miércoles a todos.

@FernandaT